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SOLO UNO DE CADA CINCO LLEGA A 6° SIN REPETIR NINGÚN CURSO Secundaria: bajo índice de aprobados en exámenes
l derecho al mejor futuro no se encuentra considerado explícitamente en ninguna Constitución ni Declaración sobre Derechos Humanos, pero bien podría ser el conjunto de aquellos cuyo objetivo es dotar a las personas de bienes culturales, educativos y socioeconómicos que estimulen su accionar como ser social y ciudadano para la construcción de "sociedades más igualitarias y democráticas". De acuerdo a los Artículos 28 y 29 de la Convención sobre los Derechos del Niño, se reconoce el derecho de todo niño y adolescente a la Educación y a que ésta sea ejercida progresivamente y en condiciones de igualdad de oportunidades. Lo que implica que el Estado y la sociedad deben generar las condiciones para que los niños y adolescentes puedan acceder a una educación de calidad que les debe permitir desarrollar todas sus posibilidades. La etapa adolescente es clave en el desarrollo de las personas, para la formación personal y con respecto a los demás y hacia la sociedad en sí. Por lo que la educación de los adolescentes es lo que marcará sus oportunidades para progresar. Pero recientes estudios de Administración Nacional de Educación Publica (ANEP) muestran la problemática de la Educación Pública Secundaria en nuestro país, según los que sólo alrededor de un tercio de los estudiantes terminan el Bachillerato, lo que significa una barrera ante los puestos de trabajo, ya que la Educación Primaria y el Ciclo Básico son insuficientes dentro de la escala educativa como para mejorar la calidad de vida. Según una investigación elaborada por UNICEF con datos del año 2002 del Instituto Nacional de Estadística (INE), en Uruguay prácticamente 1 de cada 6 adolescentes de entre 13 y 17 años no asiste al liceo. Entre los varones el 17,2% está fuera del sistema educativo y así también el 13,2% de las mujeres y solamente uno de cada cinco estudiantes que ingresan al Ciclo Básico en liceos públicos llegan a 6º año sin repetir ningún curso. Tacuarembó no está ajeno a ésta realidad y en los últimos Períodos de Exámenes (Febrero – Julio) ha preocupado el bajo rendimiento de los estudiantes de secundaria, con un nivel insuficiente en la aprobación de los mismos. Consultados algunos jóvenes, consideraron que ciertas causas estarían en la carga horaria del nuevo sistema educativo y en la forma de dar la clase de algunos docentes. Razones por las cuales nuestra intención en TACUAREMBÓ 2000 era brindarle al lector un relevamiento claro y concreto sobre este escenario, pero según nos trasmitió la directora del Liceo Nº 3, Dra. Marta García, se trata de datos oficiales y como al mismo tiempo se refieren a menores de edad, no se puede brindar información sobre ellos sin una autorización expresa. Sí se nos dijo que dicho centro educativo cuenta con 600 alumnos pero con una infraestructura para no más de 300 y que efectivamente también allí el porcentaje de exámenes aprobados fue bajo. Similar suerte corrimos en Liceo Nº1, donde se nos trasmitió que cuando esos datos estén procesados, sí podrán ser difundidos. En nuestra ciudad funcionan cuatro Liceos Públicos (Nº 2, 3, 4 y 5) que brindan Ciclo Básico (1º a 3º Año) y uno, el Liceo Departamental Nº 1 donde se cursa Bachillerato (4º a 6º Año). También se cursa Bachillerato Tecnológico en UTU y la Escuela Agraria. En el año 2005 asisten al Liceo Nº 1 un total de 2.698 alumnos, de los cuales 1.636 concurren al turno diurno y 1.062, fundamentalmente por razones laborales, al nocturno. De ellos 460 jóvenes que están cursando el último año de bachillerato deberán a fin de año, de acuerdo a sus intereses y/o posibilidades, tomar la decisión entre trabajar, estudiar alguna carrera universitaria o a nivel terciario. Llama la atención que 200 estudiantes cursan 6º de Medicina, 135 de Derecho, 71 de Ingeniería, 45 de Economía y 9 de Arquitectura. La lectura de estos datos es una indicación de como vislumbran los jóvenes estudiantes su futuro profesional, teniendo en cuenta la orientación elegida. Las condiciones de la enseñanza, el pensamiento y la opción estudiantil son ingredientes infaltables al momento de estructurar una política educativa que esté insertada en el mundo del conocimiento. |
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