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La cultura en tiempo de crisis

"Vamos a reparar lo mucho que perdimos, vamos a aprovechar lo poco que nos queda". M. Benedetti

Bettina Silva Carneiro
 

E

n el Uruguay de los últimos tiempos, la desarticulación política y la desestabilización económica han ido modificando las relaciones sociales alterando de igual forma nuestra comunicación cultural e inclusive nuestra capacidad creadora, disminuyendo y transformando intereses artísticos y valores culturales.

   De acuerdo a investigaciones de especialistas y análisis de diferentes intelectuales ésta misma situación se repite en el resto de los países del Cono Sur... es una cuestión regional, que muchos advierten desde años postdictadura...

   Siguiendo la línea de pensamiento de éstas opiniones, se considera que dicho proceso de destrucción de los esquemas sociales y culturales se agudizará en un futuro y si no consiste materia de atención, llegará un momento en el que afectará a organizaciones, instituciones y gestores socioculturales, cubriendo la sociedad toda.

   Dentro de nuestros países, éste fenómeno se profundiza en las poblaciones más alejadas de la capital y zona metropolitana, debido en gran parte a los postergamientos históricos para lograr una adecuada y necesaria descentralización y a la permanencia de una mentalidad ligada fuertemente a prejuicios, preconceptos y "encasillamientos" frecuente en las comunidades pequeñas.

   Es preciso modificar esta realidad y que las condiciones mejoren, creando espacios "alternativos"... especie de centros culturales en los que sea posible de una manera no dogmática o meramente académica, adquirir conocimientos e intercambiar experiencias artísticas entre aquellos sectores de la sociedad verdaderamente interesados en el trabajo y el acceso a éstos bienes, creando un ámbito de "resistencia cultural".

   Se podría decir que en éste proceso se encuentra Tacuarembó, al tratar de proyectar en nuestro departamento una "ciudad universitaria", la que no constituye una idea nueva. Ya en la década del 60, al mismo tiempo en el que se creó la Agrupación Universitaria de Tacuarembó (Casa de la Universidad) por los egresados de diferentes Facultades de la Universidad de la República, el profesor de Francés, Lameck, fundamentó e impulsó un extenso proyecto, hoy en plena vigencia, que trataba sobre la instauración de carreras universitarias en Tacuarembó orientadas a crear peritos en investigación a un nivel hasta hoy inexistente en Uruguay.

   La creación de centros universitarios no sólo solucionaría el tema de las dificultades económicas que genera en muchos de los casos tener un hijo estudiando en Montevideo y el problema de la frustración que sienten muchos jóvenes que no tienen los medios para hacerlo y se deben enfrentar a un mercado laboral exigente y con escasos puestos reservados a los más capacitados, en toda la región centro y norte de nuestro país sino que además ampliaría la perspectiva colectiva de varios sectores de la sociedad.

   Asumamos la importancia de embarcarse en este tipo de emprendimientos para vencer obstáculos y hacer triunfar ideas que vislumbran un horizonte más alentador a los hombres del mañana.

bettina@tacuarembo2000.com


A 100 AÑOS DEL NACIMIENTO DEL MAESTRO JESUALDO SOSA

La educación como bandera


Jesualdo Sosa

"Incierta fue mi infancia en un pueblo del norte
(entre nubes de arena y tierra colorada)
de pie ya el alba entre cantos de gallos
y ladridos de perros..."

J

esualdo Sosa nació en el campo de Tacuarembó y trabajó desde niño, por eso pudo comprender mejor el drama de los que concurrían a la Escuela Rural de Canteras del Riachuelo (Colonia). Allí surge el relato de Vida de un Maestro (1935) que presentado como un diario de clase, registra mucho más que la búsqueda de una técnica por parte de un joven maestro inconformista. El libro que cumple setenta años, puede ser juzgado como una novela a la vez que constituye un tratado de educación.

   Maestro y escritor, se dedicó a las letras para demostrar la posibilidad de una educación nueva y decir su "rebelión como hombre" y su "escondida venganza contra la despersonalización de la escuela hacia el individuo" según el mismo afirmara. Su primera experiencia docente la realizó en la Escuela Experimental Nº 1 de Montevideo. En su tarea chocaba a menudo con directores e inspectores que consideraban que su clase "paseaba demasiado". Su vocación social lo llevó a probar suerte en una escuela rural de la que su reciente esposa María Cristina Zerpa era directora. En Riachuelo se encontró con un panorama desolador. No podía enseñar a niños que padecían hambre, así que consiguió unas vacas para criar en el predio escolar. Descubrió en ese lugar la explotación y las desigualdades sociales; los niños de la escuela estaban obligados a "repetir" varias veces por ausencia de cursos superiores. Lo peor era el destino que les esperaba cuando a los diez o doce años debían convertirse en asalariados rurales para engrosar la lista de los que no tenían más que sus manos. Jesualdo así se dio cuenta que la escuela era el único agente de cultura y que hacía felices a los niños, por eso suprimió vacaciones y feriados y creó cursos para ex alumnos, además incluyó dentro de los estudios escolares el cálculo aplicado al valor de un jornal, el precio de la mercancía, la ganancia de un propietario, para que los jóvenes se movieran con mayor lucidez.


CARTA
"¿Por qué seré tan pobre? A veces me acuerdo de Ud.: <La vida nos es más que uno mismo y hay que ser dueño por lo menos, de una estrella y una flor>. Y no puedo dormir. El recadito es duro, la comida no fue mucha y estoy muy cansado. ¿Por qué me acuerdo tanto de la escuela?". Carta de Genar, incluida en el libro Vida de un Maestro, un niño que había abandonado la escuela para trabajar en la cosecha de trigo.

   Inspirado en las ideas de la Escuela Nueva de principios de siglo, centró el quehacer educativo en los intereses del niño, estudiándose los temas que los alumnos llevaban como preocupaciones cotidianas. Dos de los centros de su práctica serán "la autonomía del trabajo infantil" y "el problema de la expresión" por eso en sus cursos se aprendía también al aire libre y en campamentos de exploración. El dibujo ocupaba un lugar fundamental, como una forma de apropiarse del mundo externo y como un camino para construir la propia identidad. De hecho un grupo de sus alumnos participó de una exposición en el Círculo de Bellas Artes de Montevideo y algunos, como Aldo Faedo fueron luego pintores. Otra forma de expresión promovida por él fue la escritura que representa un esfuerzo del niño por "traducir impresiones propias, por lo tanto es un instrumento personal de cada uno" razón por la cual el cuaderno escolar sería "el libro personal del niño" transformándose en una biografía de su experiencia. De esta forma obtiene productos reveladores del mundo interior del niño que recogerá en el libro 500 poemas de los niños de la escuela de Jesualdo. Otras de sus obras fueron Nave del alba pura (libro de poesía publicado en 1927), Elegía Autobiográfica (1949) donde habla de su infancia en un pueblo del norte, Mi viaje a la URSS (1952) donde documenta su admiración por el sistema soviético, luego de haber sido destituido de su cargo por la dictadura de Gabriel Terra y realizar ese viaje, 17 Educadores de América (1945) donde expresa su idea de desarrollar una "pedagogía de tránsito" útil para Latinoamérica que conjugue los ideales con las duras condiciones sociales.

   Fue conferencista en el Uruguay y en el extranjero. En 1939 el gobierno de México lo invitó a colaborar en los planes de educación y en 1944, superado el ciclo terrista es asesor del Ministerio de Instrucción Pública y profesor de Pedagogía en los Institutos Normales. En esa época se afilia al Partido Comunista visitando varios países del "bloque socialista". Jesualdo contribuyó a concebir y fundar la Escuela de Educación de la Universidad de La Habana, que dirigió durante 1961-62 enseguida de la revolución y el Instituto Cultural Bertolt Brecht que vincula a Uruguay con Alemania.

   En su libro Vaz Ferreira, pedagogo burgués (1963) analiza y rechaza buena parte de las ideas y proyectos del referente filósofo uruguayo, reprochándole vacilación, abstracciones, inacción, exceso reflexivo y temores propios de la pequeña burguesía y cuyos criterios contradicen su idea de "pedagogía de tránsito" que ubica su posición político-social y apuesta a todo lo que se puede cambiar antes de que cambie todo.

   La dictadura cívico militar instalada en Uruguay en 1973 prohibió su actuación pública y la circulación de sus textos. El maestro fallece en 1982. Tres escuelas llevan su nombre en Caracas, Santiago de Chile y Riachuelo. Su último libro La Escuela Politécnica Humanista, se publicó en 1974. A diferencia de lo que ocurre con otras personalidades de la educación y la cultura, este maestro tacuaremboense no ha sido olvidado, encontrándose por ejemplo en internet referencia sobre su vida y obra (www.quehacer.com.uy/Uruguay/Jesualdo/jesualdo_vida_obra.htm).

   Todo esto permite encontrar a Jesualdo Sosa entre quienes valoran el papel positivo y democratizador de la educación.

(Extraído de La elección del maestro, María de los Ángeles González, El País Cultural, 1/7/2005)