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El Tacuarembó Fútbol Club y el fútbol nacional

“Hay que generar un cambio
pronto, con gente innovadora”

El TFC quiere "ser protagonista de la sociedad
más allá de darle buenos resultados un
sábado o un domingo a la gente" afirma
Daniel Albernaz, presidente del club.

Desde sus inicios hace ocho años, el Tacuarembó Fútbol Club despertó entre los tacuaremboenses un sentir especial y diferente respecto al fútbol, integrando no solo a los hinchas futboleros de siempre sino a un público bastante masivo que concurría al estadio al grito de aliento de “vamo’arriba el tacua” o a los espectáculos generados por el club más que nada por un sentido de pertenencia… la idea para muchos era de “estar”… formar parte… fenómeno no visto antes que hizo que se tuviera en cuenta a la institución como una “marca registrada” de nuestra identidad. Banderas, gorras, camisetas, calcomanías se volvieron verdaderos distintivos, y una especie de código silencioso pero cómplice de miles de coterráneos residentes fuera del departamento. El equipo se posicionó en Primera División entre otras cosas gracias a ese “aguante” de su hinchada, pero hoy las circunstancias y la motivación no son las mismas; el fútbol uruguayo está atravesando por un momento caótico con retiros, renuncias y denuncias, y con un nivel deportivo general que no atrae ni supera expectativas… atmósfera que se debe ir revirtiendo desde lo local para que sobreviva y no se pierda la innegable influencia que tiene “la cancha” en la cultura uruguaya.
Bettina Silva Carneiro
 

Y

 fue con ese perfil –apostando a un cambio total y de renovación– que hace siete meses asumió la presidencia del Tacuarembó Fútbol Club (TFC), Daniel Albernaz (44), respondiendo a una solicitud de los clubes socios, dueños de la institución, junto a un “plantel joven, un equipo joven y una directiva joven porque nos parece que los cambios pasan sobre todo por la gente joven”, señaló el conocido empresario local en entrevista a TACUAREMBÓ 2000.

   Inicios. La institución se fundó el 11 de noviembre de 1998, con el concepto de integración al Fútbol Profesional. Se oficializó el 3 de enero de 1999, año en el que fue seleccionado por una comisión especial de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) para competir profesionalmente. Fue el primer club del interior elegido para participar en el Campeonato Uruguayo y desde entonces se mantiene en Primera División.

   El presente. El Tacuarembó Fútbol Club es una formación de 21 clubes locales unificados deportivamente pero sin perder su identidad propia. Tiene como campo de juego el estadio municipal “Raúl Saturnino Goyenola”. Actualmente “el nivel deportivo es público y conocido. Se llegó a salvar el descenso que era el primer objetivo en el campeonato pasado y ahora apuntamos a levantar un poco más la mira para aspirar deportivamente a cosas más significativas” expresó Albernaz. “Nos encontramos en una nueva etapa de refuerzo, contando con jugadores que pensamos nos van a dar un resultado muy bueno y el camino se hace al andar, veremos que pasa en función de lo que va transcurriendo, pero somos optimistas”. Las nuevas incorporaciones ya confirmadas son Juan Marcelo Toya, el isabelino Aldo Díaz, los ex Peñarol Alejandro Correa Rodríguez y Juan Angel Obelar y el ex Nacional Héctor Ignacio La Luz, apostando “a alguna incorporación más que todavía se está manejando”. En la dirección técnica continúa Juan Carlos Carrasco (29), con cuya actuación se está conforme pese a ciertos recelos que hubo al comienzo del año desde algunos sectores; “es que fue por su escasa experiencia que lo trajimos porque consideramos que se trata de una cabeza no contaminada con los vicios del fútbol. Es una persona joven que ya había demostrado sus ideas y capacidades y que logró el objetivo primario para el cual fue contratado, tres fechas antes de finalizar el campeonato; además buscábamos a alguien que tuviera mucha hambre de gloria más que hambre de dinero” destacó Albernaz a TACUAREMBÓ 2000.

   En cuanto al sueldo del plantel existe un ficto fijado por un Estatuto Reglamentario de Jugadores convenido con la AUF, que acaba de caer por el problema con los jugadores de Peñarol, que establecía como salario mínimo profesional la suma de $ 14.000 y ese es el promedio que perciben los jugadores del TFC. En lo que refiere al sueldo del actual director técnico, el presidente manifestó que “se trata de arreglos personales que queda muy grosero de mi parte decirlo pero es un monto acorde a su cargo, a sus responsabilidades y al sacrificio y esfuerzo de estar lejos de su familia, pero creo que es muy acorde, porque entre los salarios de los directores técnicos del país está en la media o apenas por debajo de la media”.

   De acuerdo a información brindada por el directivo “en la parte económica dentro de los equipos del fútbol uruguayo, Tacuarembó debe ser de los dos o tres con menos déficit hoy día”, lo que demuestra el equilibrio de la institución que intenta llegar a los objetivos deportivos sin comprometer un descenso económico; “porque en este proceso la AUF requiere que la institución pague en tiempo y forma los primeros días del mes, de lo contrario descendés”. La institución está al día con la AUF, lo que mantiene es una deuda interna con el cuerpo técnico y un retraso con algunos jugadores que recibían un sueldo complementario por fuera del contrato registrado “pero que si todo se da como tenemos planificado será regularizada en las primeras semanas de agosto”.

   La institución desde sus comienzos contó con el respaldo de la Intendencia de Tacuarembó lo que para Albernáz es el “normal que se le da a cualquier institución” y que se traduce en infraestructura, ya que el municipio cede el estadio, que es la cancha autorizada, pero aún así “no creo que haya un apoyo específico o sea el respaldo no es tan grande como para que si no estuviera la intendencia, el Tacuarembó Fútbol Club no pudiera existir”, destacando además la relevancia que tiene un equipo de fútbol profesional en cualquier sociedad, lo que hace que los gobiernos comunales tengan en cierta medida la obligación de apoyarlo, porque se trata de un centro de captación de jóvenes que muchas veces los saca de la calle, de estratos económicos muy bajos, de contextos sociales difíciles, generando una fuente de trabajo social,“de repente no lo estamos haciendo del todo bien que se merecería, pero tenemos proyectos para eso, sucede que hace poco tiempo que estamos y es muy difícil en tan corto plazo apagar incendios y realizar todo lo que tenemos proyectado, pero como somos gente de trabajo, seguiremos generando contactos y apoyos para mejorar en todos los ámbitos, y para ser protagonistas de la sociedad más allá de darle buenos resultados un sábado o un domingo a la gente”.

   Pero el Tacuarembó Fútbol Club también se ha hecho en base a sus socios y a la hinchada, contando, según Albernaz, con alrededor de 1200 afiliados; “lo que pasa es que acá siempre se da que cuando no hay actividad la gente no paga, cuestión en la que estamos trabajando para lograr cambiar ésta modalidad, que pensamos se terminará en pocos días cuando realicemos el lanzamiento de la tarjeta TACUA-PASS”. Se trata de una “tarjeta fútbol” que existe para todo el país pero personalizada para Tacuarembó, de esta manera será el único club que contará con una tarjeta propia que brindará entrada gratuita a todos los partidos del fútbol nacional, a cines, teatros, descuentos en tiendas y comercios “por un costo muy bajo, equiparado a la cuota social de hoy que es de cien pesos”, transformándose en una especie de carnet de identidad, “con las insignias del fútbol pero para que a los que no les gusta el fútbol también tengan motivos más que suficientes para adquirirla”. Se incluirán en ella diferentes convenios, como el que está en trámite con COMTA a través de su servicio PROVIDA, beneficiando “más que en lo emocional al hincha del club, en lo racional y económico a toda la población porque va a convenir tenerla” afirma el Presidente.

   El Tacuarembó Fútbol Club es el único equipo del interior que nunca estuvo en la B, sorteando desafíos difíciles como el que hoy envuelve en compleja telaraña al fútbol uruguayo, que con algunas renuncias y alejamientos parece vislumbrar desenredos y es que “lamentablemente no podemos buscar culpables ni señalar con el dedo porque seríamos irrespetuosos ante una figura que tiene tantos años en esto y que ocupa cargos internacionales de jerarquía que bien ganados los tendrá, pero sin lugar a dudas la retirada de Figueredo ha sido lo mejor que le pasó a nuestro fútbol, porque nunca estuvo deportiva y económicamente tan mal, con tan pocos logros y sobre todas las cosas absolutamente bajo sospecha desde todo punto de vista. Por lo que hay que generar un cambio pronto con gente innovadora, con ideas claras sobre propuestas nuevas y con contactos suficientes, lo que es importantísimo, se necesita gente con un buen relacionamiento comercial porque el fútbol es resultado y debe originar negocios para que se invierta en él con posibilidades de retorno y que todos los cuadros también se puedan nutrir de esa generación de recursos genuinos…Esto es un camino de ida y vuelta, si el fútbol da, el fútbol tiene que recibir pero si es cada día peor, malo, conflictivo, y no es transparente nadie quiere comprarlo… nos pasa también en la vida” concluyó Daniel Albernáz.

bettina@tacuarembo2000.com