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El Uruguay que se viene A partir del 1º de marzo de 2005 un nuevo gobierno ejercerá la dirección de nuestro país. No cabe dudas de que estamos viviendo un acontecimiento histórico de enorme importancia, por primera vez en Uruguay un partido de izquierda accede al poder, y el impacto se percibe en la gente, la que más allá de afinidades políticas, se encuentra "repensando " todo.
Cuáles son las expectativas de los jóvenes ante el nuevo gobierno? En los últimos años la población joven es la que ha sido más afectada por la crisis socio-económica traducida a la falta de empleo y de recursos para subsistir, pero más que nada a un déficit cultural manifestado en una especie de "violencia" social; no en cuanto a agresividad física sino a una pérdida de valores, que hoy se intenta recuperar. La gran mayoría de los jóvenes sienten que los mecanismos tradicionales de ascenso social ya no dan resultado para su generación, lo que resulta bastante frustrante, ya que un modelo que no ofrece la oportunidad de ganarse la vida de una forma digna, genera una serie de aspectos negativos y es ésta una de las razones por la que esperan que no se continúe repitiendo esquemas. Los jóvenes quieren tener la posibilidad de desarrollar al máximo su potencial y poder llevar vidas creativas de acuerdo a las necesidades e intereses propios; lo que se logra a través de la búsqueda de soluciones al problema de la desocupación, la subocupación y sus consecuencias sociales, creando puestos de trabajo estables pero sobre todo apostando a una educación acorde a las bases de un país productivo que prepare a hombres y mujeres para ese tipo de país con las herramientas adecuadas, cambiando el orden de prioridades. En muchos de ellos se revirtió aquel deseo latente de querer "fugarse" y emigrar por mejores condiciones de vida; hoy aguarda que sucede... apuesta a quedarse, y varios que están lejos ven un poco más posible la "chance" de regresar. Las nuevas generaciones tienen ideas frescas para aportar... quieren ser protagonistas y no meros espectadores sin la posibilidad de actuar.
Consumidores a la intemperie
odría pensarse que luego de la aprobación de la Ley de Relaciones de Consumo, en el año 2000 los consumidores estaríamos mejor protegidos de las malas prácticas comerciales, de los contratos abusivos o del mal ejercicio profesional. Sin embargo ello no es así. Los ciudadanos del interior del país seguimos estando casi absolutamente desprotegidos en la defensa de nuestros derechos como consumidores. Por qué? Porque seguimos estando solos. La estructura institucional existente es el Área de Defensa del Consumidor, dependiente de la Dirección de Comercio del Ministerio de Economía y Finanzas cuya sede está en la ciudad de Montevideo. En el interior, las oficinas de la Dirección General Impositiva, también dependiente del MEF, funcionan como "mostrador" del Área solamente en cuanto a la recepción de denuncias y reclamos que son enviados a la capital para su resolución. Ante la consulta de por qué algunos asuntos presentados; relativos a reclamos de consumidores afectados hace ya algunos meses no tenían respuesta, fuimos informados de que el problema es que está en cero el rubro de viáticos que utilizan los abogados del Área para venir al interior a las audiencias entre el consumidor y la contraparte. Vale decir que aunque existe la ley, existe la repartición oficial, existe una Asociación de Defensa de Consumidores; que apoya, orienta y acompaña a los consumidores, los ciudadanos del interior del país no tenemos la adecuada protección de nuestros derechos. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha otorgado un préstamo de varios ciento de miles de dólares para financiar un proyecto de modernización de esta área, que se está usando para cursos de capacitación, para compra de compu-tadoras, contratación de consul-torías, pero Sr. Consumidor: adivine qué… ¡Es en Montevideo! Así que seguimos igual. Como esta situación ya es vieja conocida por nosotros y no se sabe bien cuándo va a solucionarse, opinamos que mucho mejor sería que hubiera instancias de mediación a nivel local para resolver este tipo de diferencias, aliviando al sistema judicial pero sin quedar solamente en el nivel administrativo. Acercar las soluciones a la gente. También recordemos que fue presentado a nivel de la Junta Departamental de Tacuarembó un proyecto de creación del Defensor del Vecino, sin que hubiera sido tratado. Esta figura fue aprobada a nivel departamental en las Juntas de Montevideo y Maldonado, pero no pasó de ahí, nunca se nombró al Defensor del Vecino a nivel municipal en ninguna de estos dos departamentos. Por todas estas cosas, nosotros; como asociación defensora de los derechos de los consumidores, seguimos apostando a prevenir, para que los consumidores estén informados al momento de tomar decisiones, se acostumbren a leer los documentos antes de firmarlos, a pensar bien y no dejar que los apuren a comprar, a analizar detenidamente las promociones y ofrecimientos tentadores. Los derechos de los consumidores son tan derechos humanos como los otros y para que sean respetados trabajamos día a día. mcappett@adinet.com.uy |
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