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Descentralización de la Universidad de la República Tacuarembó ciudad universitaria Ser joven hoy y querer salir adelante en un mundo globalizado en el que simultáneamente a la expansión de los avances tecnológicos, informáticos y en el área del conocimiento se conjuga la mundialización de la pobreza, el desempleo, la analfabetización y las miserias humanas, es tarea compleja.
odo esto se traduce a una cuestión de equidad; de acuerdo a que reflexionando sobre la diferencia de oportunidades, además del mismo estudio que lo puso de manifiesto, los jóvenes provenientes de familias pobres presentan menores porcentajes de concurrencia al sistema educativo que los que provienen de familias no pobres, a pesar de que siguiendo los principios ideados por Varela la educación en nuestro país es laica, gratuita y obligatoria. Todo parece demostrar que si no se avanza y se incursiona en cambios en el sistema de enseñanza a nivel primario, secundario y terciario, la educación está lejos de universalizarse en el Uruguay. Esto es claro, en cuanto al acceso a la educación terciara-universitaria de los jóvenes del interior uruguayo. Estas tierras desde sus inicios, en la época fundacional, con la llegada de sus primeros pobladores dio relevancia a la zona sur del territorio, nucleando al puerto, creando y privilegiando una zona metropolitana macrocefálica. Este esquema desprecia en cierta medida al resto del territorio, que a pesar de que no sea donde se tomen las decisiones importantes, se generan considerables recursos del Producto Bruto Interno (PBI) nacional. Desconcentración educativa
Sin embargo, éste parece ser el momento histórico propicio para comenzar a crear una lógica diferente, modificando estructuras que no han sido favorables desde el punto de vista cultural, social y económico. Para esto la expansión de la educación universitaria es trascendental, ya que podría constituir uno de los principales agentes de cambio y desarrollo. La descentralización en este aspecto en el marco institucional y gubernamental se ha fortalecido mucho, porque si bien Tacuarembó desde la década del 60 y del 70 ha intentado alcanzar la presencia de la Universidad de la República en nuestro departamento a través de la implementación de algunos cursos, elevando propuestas como la del Prof. José Pedro Lamek, Quim. Luis Santos Dini, Quim. Ceferino Lima y la más reciente del Arq. Jorge Majfud (2001) que fueron siendo archivadas, la diferencia está en que en la actualidad el interés también parte de la propia Universidad de la República (UdelaR), más que nada por una cuestión de necesidad. Varios estudios de la propia institución demuestran que su capacidad estructural se encuentra ampliamente superada, presentando una superpoblación estudiantil en todas las facultades, con una relación docente-alumno prácticamente nula. De la misma forma un reciente trabajo denominado “El Rendimiento Escolar en la Universidad de la República: una Propuesta de indicadores de desempeño de los estudiantes” llevado a cabo por la Facultad de Ciencias Sociales con la coordinación de Miguel Serna, y que realiza el seguimiento de los avances que tuvo hasta el 2003, la generación que ingresó en 1995 a las carreras de Derecho-Notariado, Arquitectura, Cs Biológicas, Creador Plástico, Historia, Ingeniería de Sistemas, Medicina, Sicología, Técnico en Administración y Veterinaria, deja ver que de un total de 5.598 estudiantes nada más que 972 (aproximadamente 17%) culminó sus estudios de grado en el año 2003.El estudio también revela que al cabo de 8 años, el 29% de los estudiantes universitarios no rindió materias y el 34% debe más de la mitad. Ésta situación se debe en gran medida al hecho de que el 80% del alumnado universitario (en su mayoría los provenientes del interior) debe trabajar para subsistir y el 60% lo hace más de 30 horas semanales. Fue entonces, en éste contexto que en el año 2005 se comienza a trabajar nuevamente en el tema, primero desde la Intersocial de Paso de los Toros y Tacuarembó, luego se fueron sumando organizaciones, instituciones, estudiantes, autoridades y población en general hasta que se conformó la Comisión Pro-Universidad de acuerdo a resolución de la Junta Departamental; la misma elaboró un programa de propuestas y se ocupó de sensibilizar sobre la importancia de este hecho a la sociedad tacuaremboense. De esta forma y reuniendo esfuerzos se declaró el 1º de noviembre “Día de la Universidad” y en una movilización realizada en Plaza Colón de la que participaron personas de todas las edades se recolectaron firmas que fueron presentadas junto al informe del proyecto ante el Rector de la Universidad de la República Ing. Rafael Guarga, en una reunión realizada en Montevideo y para la cual partió desde Tacuarembó una importante delegación integrada por el intendente Wilson Ezquerra, ediles, INIA, CLAEH, Casa de la Universidad, Frigorífico Tacuarembó, medios de comunicación, estudiantes, entre otros. En esta entrevista se planificó una segunda instancia a realizarse en la capital del departamento con el fin de ampliar la información sobre la región como una oportunidad para la Universidad y que lo perciba directamente. Universidad para todos Tacuarembó que se encuentra en la comarca más pobre del país, “tercer mundo uruguayo”, y a su vez en un punto geográfico estratégico, ha tenido un crecimiento poblacional importante, superando los 90.000 habitantes de los que 50.000 viven en su capital, pero notablemente envejecida; rasgo característico de todo el país y acentuado en nuestro medio. De acuerdo a los resultados del Censo Fase 1 Año 2004, realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) es angosta la brecha en las edades jóvenes (20 a 29 años) y de adultos jóvenes (30 a 39 años) indicando la presencia de importantes movimientos emigratorios recientes y pasados, primordialmente por razones de estudio y laborales. El peso relativo de la población joven decrece mientras aumenta el correspondiente a los adultos mayores (personas de 65 años o más de edad), lo que da la pauta de que el proceso de envejecimiento es progresivo. Otro indicador que acentúa este proceso es el de comparar, en los dos últimos censos, el índice de renovación de la estructura por edades, que indica la cantidad de menores de 15 años que hay por cada adulto mayor. En 1996 había tres jóvenes por cada adulto mayor y a mediados del 2004 la relación disminuye a dos. Aún así el departamento tiene a su favor un elevado porcentaje de población menor de 15 años que alcanza al 28% y a los cuales debemos tratar de brindarles oportunidades para retenerlos. Actualmente algunos emprendimientos económicos como la industria forestal- maderera y minera, así como la presencia de organismos de investigación tan importantes como INIA y Bio-Uruguay dan una perspectiva de crecimiento y ampliación de recursos, que se agudizaría con la adecuada formación profesional y técnica de los trabajadores. En la ciudad de Tacuarembó egresaron en este año 460 estudiantes de 3º Año de Bachillerato de Educación Pública en las orientaciones de Medicina (200), Derecho (135), Ingeniería (71) y Arquitectura (9), jóvenes que seguramente están deliberando que hacer con su futuro. Jóvenes que no todos podrán irse a estudiar una carrera universitaria a Montevideo por no contar con los recursos económicos y a muchos de los que se le presentarán obstáculos al intentar ingresar al mercado laboral. La actitud que debe asumir la UdelaR no es una tarea fácil; expandir a una institución con 150 años de historia inamovible no es posible de un día para otro, pero la idea es comenzar a trazar el camino, para poder lograrlo de la mejor forma posible y a paso lento de ser necesario; aún quedan muchas cosas por hacer como la preparación concreta de una propuesta curricular definida, un estudio de demanda de carreras, el acondicionamiento de un lugar físico, los programas, etc, todo lo que llevará tiempo concretar y ponerse de acuerdo pero el primer paso debe estar dado porque “soñar con realidades es fácil, lo difícil lo realmente difícil es soñar lo imposible”... Por nuestra historia cultural, por nuestra realidad postergada y por nuestro compromiso con las generaciones jóvenes que están y que vienen, Tacuarembó debe ser una ciudad universitaria. |
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