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Responsabilidad propia
n cualquier orden de la vida siempre es sano asumir responsabilidades sobre nuestros propios actos, pero cuando se trata de actos de gobierno, con mucha incidencia sobre la gente, esto resulta imprescindible. Este comentario viene a raíz de la columna «Responsabilidad de todos» del periódico Tacuarembó 2000 donde el Dr. Da Rosa pretende adjudicarle al otro sector de su propio Partido, todas las culpas del clientelismo político que trajo consigo una excesiva cantidad de funcionarios municipales, lo cual provocó un incremento de costos y por tanto de impuestos como la Contribución Inmobiliaria. Todos tenemos memoria suficiente de aquellos avatares. Pero también recordamos que en los últimos años de gestión del Dr. Da Rosa, la recaudación por contribución inmobiliaria aumentó muchísimo (un 73% del 2000 al 2003) , llegando a ser casi 50% de los ingresos departamentales. Pero el Dr. Da Rosa no se conforma con éstas apreciaciones parcializadas sobre el tema, sino que – para diluir aún más la responsabilidad en un enorme "todos", pretende involucrar al Frente Amplio, oposición acá y en el Gobierno a nivel nacional, acusándolo además de practicar una nueva forma de "clientelismo político", la que sería: oponerse a todo intento de solucionar los problemas y luego unirse a los reclamos que puedan surgir. Y estas acusaciones sin sustento, nos llevan a contestar al Dr. Da Rosa. Porque, para atacar al Frente Amplio, recurre a argumentos alejados de la verdad, la cual solo puede surgir con el conocimiento completo de los hechos. No queremos atribuir intencionalidades, pero decir que: "el F.A. se ha opuesto a todo intento de reducir plantillas de funcionarios a través de mecanismos de estímulo o buscando el retiro de aquellos con edad para hacerlo, incluso en la Junta Departamental su Bancada se opuso en el período pasado a ello…" y pretender confrontar o buscar contradicciones entre esta supuesta oposición a nivel local, con nuestro apoyo al art. 28 del Presupuesto Nacional que ofrece incentivos para el retiro de funcionarios a los 58 años de edad, es desconocer la verdad ó simplemente inducir a engaño, al manejar parcial y erróneamente la realidad . Conociendo la magnitud de un problema creado por el clientelismo político de otros y a pesar de ser oposición, el 13/12/2001 la Bancada del F.A. votó todos los artículos del proyecto de «Beneficio para Retiro de funcionarios municipales», con excepción del art. 1 , ya que el mismo establecía en carácter «obligatorio y automático» dicho retiro para aquellos funcionarios con 60 años de edad y con causal jubilatoria, cuando la normativa jubilatoria para la administración pública tiene como norma esa misma obligatoriedad recién a la edad de 70 años.
Nosotros en la Comisión de Finanzas y Presupuesto y en el Plenario de la Junta Departamental, reiteradamente dijimos que votaríamos también ese artículo 1º si se hubiese tomado esa edad tope, tal cual lo implementó Rivera en ese año 2001 (art. 15 Retiro obligatorio incentivado para funcionarios con 70 años) ó se hubiese hecho como en Montevideo (Decreto 29434/2001 art. 122 con Beneficios especiales de retiro incentivado antes de esa edad, pero en forma voluntaria , mediante la correspondiente renuncia del funcionario) ó ese Artículo 28 del actual Presupuesto Nacional que lo propone desde los 58 años , pero también en forma optativa y voluntaria, mediante la renuncia previa del funcionario. El senador Eber Da Rosa conoce muy bien la diferencia que existe entre algo opcional, expresado mediante una renuncia voluntaria y algo compulsivo, obligatorio y que rige en forma automática. Se debería estar informado de todo esto, ó si no puede hacerse en la Junta Departamental, y de paso refrescar la memoria y, aunque desde ópticas políticas personalistas resultaría muy difícil, tratar de comprender la postura altamente constructiva del F. A. en el año 2000, cuando sin pedir nada a cambio y solo pensando en la gente, le aportó al Gobierno Departamental, herramientas presupuestales que luego, lamentablemente, fueron desconocidas. Sobre la Intendencia de Rocha, la continua referencia a la desastrosa gestión anterior y al atraso de muchos meses de sueldos que hacían sus propios correligionarios desde el Gobierno Departamental de Tacuarembó (como forma de justificar «que tan mal no estamos acá»), eximen de todo comentario sobre el sombrío panorama que encontró el actual Intendente rochense y las tremendas condicionantes a su gestión. Para terminar queremos referirnos a la verdadera metamorfosis que se nota en algunos, que estando muchos años en Gobiernos coalicionados, veían todo de color blanco y ahora en el llano, desde la oposición, ven todo en negro. En tal sentido sería bueno que abramos el arco iris en nuestras cabezas, reconozcamos que el "gris» también existe y que es un esperanzador color, cuando viene clareando el horizonte y aclarando las negruras del pasado. Y aunque no es coherente con su actual accionar político, de una línea opositora dura y cerrada, sin otorgar ni un minuto de tregua desde el mismo 1º de Marzo, coincidimos con lo expresado por el Dr. Da Rosa, ya que también creemos que son buenos los entendimientos y que "ya no hay margen para los juegos ó ventajitas partidarias», cuando se trata de buscar caminos para enfrentar los problemas de fondo, esos sí: de «Todos».
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