Página 9

Páginas - 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8 - 9 - 10 - 11 - 12 

BREVES

FILMACIÓN DE COMERCIAL
Las agencias productoras internacionales Site Locaciones y Vagabond Films eligieron el Lago de la Juventud del Balneario Iporá para hacer una publicidad comercial de una reconocida firma. También se rodaron escenas en el lugar donde funciona la sucursal en la ciudad de Tacuarembó. En el balneario fue necesario crear una ambientación adecuada para los propósitos de los productores.

CORTO DE FICCIÓN EN TACUAREMBÓ
La tacuaremboense Victoria Laffitte, estudiante de Ciencias de la Comunicación, estuvo filmando junto a algunos compañeros un corto de ficción en nuestra ciudad, trabajo curricular de la materia Audiovisual para Facultad. La historia trata sobre un día cualquiera en la vida de un cartero de pueblo y en ella incursionaron actores sin experiencia habitantes de Tacuarembó como Francisco “Ciego” Brocco, Luis Méndez, Lara Fernández, Julio Laffitte, Don Ferrón y Don Marino ya que fue en Bar “Marino”, de su propiedad en el Barrio Ferrocarril donde se filmó la escena fundamental. Otro de los escenarios geográficos fue el Barrio López. La presentación se realizó el 26 y 27 de noviembre con el título “Caracol”, con dos presentaciones, una de ellas al aire libre en el Centro de Barrio Nº2 “Curuguaty” en Barrio Juan Domingo López en presencia de la gente que participó de la filmación y otra en el restaurante Blas B, donde se emitieron también otros cortos y documentales.

OPINION

 

La batalla por la lectura

Miguel Arregui (*)
 

...

Soy un modesto profesor de periodismo que trata de motivar el sentido crítico de sus alumnos y enseñarles las primeras técnicas de escritura. Llevarles la contra y debatir con ellos me resulta fácil; pero temo que enseñarles a escribir supere mis posibilidades. No descarto que padezca severas limitaciones como docente, pero además enfrento una generación que gastó demasiado tiempo frente al televisor y en juegos de computadora, que es particularmente poco leída y que está mal preparada para escribir y exponer con rigor y sentido lógico. En pocas palabras: no utilizar libros, no conocen su idioma sino jerga y, por supuesto, no saben escribir y tienen graves dificultades para realizar una exposición oral.

   Muchos de ellos no van un paso más allá de lo estrictamente imprescindible. La curiosidad por el conocimiento general y el mero placer de la lectura están moribundos. Para los más jóvenes la fuente básica de conocimiento son internet y el buscador Google, de donde mandan, en tropel, cosas interesantes y mucha basura.

   En general los jóvenes no logran sistematizar la superabundancia de datos y mucho menos darles contexto, por lo que al fin se limitan a copiar, imprimir, entregar (y olvidar al instante). Uno, empecinado en la creencia de que hay vida fuera de la red, luce como un predicador en decadencia. Sin embargo refuerza sus convicciones cuando descubre que la cultura de algún alumno aislado, que habla y escribe con soltura, tiene base libresca. Como docente he recurrido a algunas medidas ortodoxas: proponerles que no lean ni uno solo de esos horribles y presuntuosos manuales de periodismo; hacerles escribir todos los días bajo presión; y realizar el debate teórico en forma gradual, a medida que, en su marcha forzosa, van chocando con problemas éticos o técnicos. He sustituido los manuales por algunos textos ágiles, como “A sangre fría”, de Truman Capote, que no es más que una larga y preciosa crónica policial. Los estudiantes patalean y pucherean pero, por suerte, algunos al fin concluyen que el choque con un libro no es siempre una experiencia desagradable. No quiero cargar las tintas exclusivamente sobre los jóvenes, porque la resistencia es doble: la de los jóvenes ante el libro, y la de muchos adultos ante las nuevas tecnologías (computadoras, procesadores de texto, planillas electrónicas, e-mail, internet).

   Creo que son dos formas de ceguera, ambas igualmente reaccionarias y dañosas. Pero es preciso defender la lectura, porque la tecnología se defiende sola. La lectura es una apuesta de largo plazo, lenta y engorrosa, que está perdiendo la batalla ante las chucherías y la cultura del placer y de la utilidad inmediatas...

(*) Extraído de El Observador
Miguel Arregui, nació en Paso de los Toros y es editor jefe de El Observador. El autor autorizó a TACUAREMBO 2000 la publicación del presente texto.


P(M)ATRIAS de Agamenón Castrillón

A

gamenón & Co. Presentan P(M)ATRIAS, Poesía en CD/DVD, con la participación de Circe Maia, Washington Benavides, Walter Ortiz y Ayala, Gustavo Wojciechowski, Agamenón Castrillón, Alex de Álava, Héctor Numa Moraes, Abel García, Charles Dos Santos, Luis Ravizza, Helena Arismendi, Juan C. Oreggia, Nicolás Mora, Patricia Rodríguez y Rodrigo Cotelo.

   El sentido de la obra es el ejercicio de poesía (dicha, cantada, vista, escrita, filmada) de los autores que participan en el trabajo y de otros como Drumond de Andrade, Antonio Machado, Fernando Pessoa, Juan Cunha y los Expósito Hnos.

   El doble soporte en CD y en DVD permite lecturas diferentes y complementarias de los mismos textos en lenguajes distintos mediante expresiones poéticas, plásticas, musicales, teatrales, cinematográficas y de diseño gráfico y de sonido.

   A la participación de los tres maestros Maia, Benavides y Ortiz y Ayala, se suma el aporte poético de Maca y Agamenón, viejos compinches performanceros desde hace más de 25 años.

   A los destacados músicos y cantautores Numa y Abel se suma el tenor Charles interpretando temas populares y tres voces debutantes Helena, Juan y Luis.

   Es una idea y producción de Agamenón Castrillón que contó con el asesoramiento y realización técnica y artística de Alex de Alava y Laura Olivera en fotografía y cine, Joaquín Gari en edición de video, Luis Ravizza en grabación, diseño de sonido y audio, Martín Berloto en masterización y Maca en poesía, diseño gráfico, plástica y producción general.

   En venta en Librería Madrid, Librería Difusión y Agroveterinaria Ansina.