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La carrera
cinematográfica no está tan lejos
Parecería que estudiar
cine es una tarea imposible para quienes vivimos al sur, sin
embargo, tenemos un ejemplo. Cuando era adolescente estaba
decidida a hacer cine y tan pronto como abrieron las
primeras escuelas de cine en Uruguay la tacuaremboense Nadya
De Mattos (26) emprendió su carrera profesional. Luego
viajó a Los Ángeles, California, donde reside desde el
año 2001. En su estadía en Tacuarembó, le robamos un
momento, para conocerla.
¿Cómo comenzó el
gusto por las películas?
—Desde chica miraba mucha
televisión y cuando vino el video acá, los fines de
semana, que era cuando me dejaban mirar la tele, me llegaba
a mirar seis películas por día. Iba a los videoclubes de
acá y me conocía todo. Después cuando estaba en el liceo,
lo que me gustaba era eso, pero era un problema porque acá
no había nada. Y cuando estaba finalizando 5to año o
principios de 6to, aparecieron estas carreras, la Escuela de
Cine y la ORT. Me metí en la ORT que me salió justito. En
la ORT hice una Licenciatura en Producción Audiovisual,
pero ahí aprendes más de video, no tanto de cine. También
fui al taller Tunda y Ombú, de los dibujantes de la revista
"Guambia", y al Taller de Walter Tournier para
hacer animación. Ahora estoy en Los Angeles City College
desde hace dos años y medio, el título académico se llama
"Associated in Art".
¿Cuál es el género
cinematográfico que más te gusta, el drama, el thriller,
la comedia?
—Yo tiro para el lado de
lo cómico, para el lado de la animación, de la caricatura.
Mi manera de ver las cosas es más hacia ese lado. Por ahora
no sirvo para el drama, no quiere decir que no me guste,
admiro a la gente que lo hace. Hice un taller con Tournier y
después en EEUU pude manejar una cámara de animación. A
mí lo que me gusta y en la que me siento más cómoda es en
la animación con dibujos; en lo de Tournier te hacían
experimentar con diferentes cosas, animación en dibujo, de
muñecos, de recorte. Sinceramente admiro a las personas que
pueden animar con muñecos, con plastilina, porque es muy
difícil. Toda animación te lleva mucho tiempo, mucha
paciencia, mucha concentración, pero, por lo menos, en el
dibujo, si te pierdes, puedes ver los dibujos de atrás y
saber en qué punto de los movimientos estás, pero en la
animación con muñecos si no tienes un buen equipo que vaya
grabando y que vayas viendo la animación, perdiste un
movimiento y tienes que volver a empezar… La comedia no es
solo para hacerte reír, sino para hacerte ver la realidad,
para que te haga pensar un poco. Va mucho en tu background,
en lo que has vivido; a una película puedes entenderla de
manera diferente, captar significados diferentes, pero eso
va relacionado, a lo que estudias o no, a lo que sabes del
tema que habla la película. En las películas para niños,
por ejemplo, tienes clases sociales y diferentes tipos de
personas de EEUU. Las Tortugas Ninjas son surfistas, un
cangrejo es francés, muy pulcro y está limpiando todo el
tiempo y es fino. Tienes todas esas divisiones, que un niño
no lo nota, pero de grande si, y te da gracia esto, o lo
otro, una cadena de símbolos que vas decodificando.
¿Qué tan vinculado está
el hombre con su cultura para realizar películas?
—La cultura es muy
importante. Puede que después de un tiempo de vivir en otro
país, sientas que esa cultura es en parte tuya, o por lo
menos la sepas manejar. Pero si a mí me llegaran a decir
vos tenés que dirigir una película de raperos, no tengo ni
idea, porque no tengo ni idea de esa cultura. Es difícil,
lo único que yo me imagino es hacer algo de lo que yo
conozco que es de acá de Uruguay. Por ejemplo, ahora
teníamos que escribir un guión y yo estaba escribiendo de
lo que me imagino acá. Es muy difícil imaginar algo de una
cultura que no manejas. Pero, mientras vos escribas algo que
sea universal te van a entender, así como nosotros
entendemos las películas de Hollywood. Ya tengas otra
cultura o no, siempre se repiten las historias, algo tenemos
en común, si logras conectar ese punto se te abre un campo.
¿Cuál es la presencia de
cine latinoamericano en Estados Unidos?
—El cine mexicano se
está abriendo bastante en Hollywood, con Robert Rodríguez
y Gonzalez Iñarritú. También se están abriendo
co-producciones, que los americanos van a filmar algo a
México y contratan técnicos mexicanos. Dicen que la
película "La Mexicana" donde actúan Brad Pitt y
Julia Robert fue hecha con un equipo mexicano. Ahora los
latinos pasaron a ser la minoría número uno, desplazaron a
los negros, entonces ahora vos ves más latinos, ves más
comedias latinas, y allá hay canales que son latinos y hay
más lugar. Cada tanto hay festivales de cine
latinoamericano.
¿El cine es considerado de
elite?
—Acá en Uruguay capaz
que pasa más eso, en Estados Unidos va más gente al cine
de diferentes clases sociales. Tienes las matinés, que son
mucho más baratas, vale 4 dólares y siendo estudiante
pagas menos. También hay cines por 12 ó 14 dólares que se
llaman DON, donde hay una pantalla enorme y se hacen
proyecciones especiales, películas viejas re-pasterizadas.
Es un cine que no cualquiera va, yo no he ido, pero después
a otro cine como a los de barrio todo el mundo va. Hay cine
por todos lados y en los shopping también. Por donde yo
vivo, que es un sector donde viven latinos, hay cine por
todos lados, incluso a veces te pasan con los subtítulos en
español. Allá hay un montón de gente que no habla
inglés, viven hace un par de años pero igualmente no
hablan inglés, entonces van a esos cines, ningún problema.
¿Hacia dónde va el cine,
por ejemplo, los actores diseñados digitalmente
sustituirán a las personas?
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Que
al espectador le guste la película que haces, siempre
es tu miedo (...) Si yo tuviera que darle una
película al público, me gustaría que pasara un rato
lindo (...) que tuviera algo para disfrutar y pensar
también, que se de cuenta de lo que lo rodea, que
conozca más el país…
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—Ya han hecho eso. Pueda
que existan las dos cosas pero en realidad no creo, no me
gustaría para nada que los actores fueran una creación de
computadoras, ya ahora no me gusta. A mí me gustan mucho
los efectos especiales de los ‘80 y principios de los ‘90,
todas esas películas que eran filmadas, hechas en cámara,
que tenían muy poco realizado por computadora. Ahora con un
ojo medianamente entrenado te das cuenta de lo que es
digital y lo que no es, incluso los movimientos de las
personas para mi no son naturales. Es muy difícil. Por
ejemplo, si miras "El Señor de los Anillos", que
ha sido una producción de millones y millones de dólares,
ves en muchas escenas que han hecho muchos personajes por
computadora, que no es lo mismo, que la gente no se mueve
con naturalidad, que ves que todavía son dibujitos. Me
parece súper frío eso. Sin embargo, en "The
Matrix" lo soporto porque el enfoque es otro, es todo
digital, es otro mundo, es otra cosa, pero cuando te quieren
reemplazar la naturaleza con efectos especiales me choca
enormemente. Hace mucho tiempo que se está hablando de
actores hechos en computadora, pero no creo que se llegue a
eso, se combinarán, pero no todo será digital, porque
entonces, el cine será súper frío.
¿Cuál será el objeto de
tus películas y cuál es el miedo que tienes a la hora de
exhibirla?
—Que al espectador le
guste la película que haces, siempre es tu miedo. Pero el
objetivo es entretener, porque no sé ni si haría un drama.
Si yo tuviera que darle una película al público, me
gustaría que pasara un rato lindo, capaz que tendría algo
triste, pero no que fuera un bajón de principio a fin, que
tuviera algo para disfrutar y pensar también, que se de
cuenta de lo que lo rodea, que conozca más el país… En
Uruguay los realizadores son cerrados, no entiendo, ya que
somos pocos deberíamos estar más conectados y que las
películas se vendieran en otros mercados, porque solo con
el interno no llegas nunca a cubrir los gastos de una
película.
Me gustaría hacer algo que
tenga que ver con el interior de Uruguay, que es de donde
soy.
* iliacom@hotmail.com
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