|
|
Breves |
|
"Lo
encontramos abandonado en un desván oscuro y sin luz
de la embajada" expresó el escultor Velarde Gil,
refiriéndose a un busto de Carlos Gardel, que
estuvo olvidado en un sótano de la representación
diplomática uruguaya en Buenos Aires. Finalmente la
obra de 70 por 70 centímetros fue adquirida para su
incorporación al Museo Mundial del Tango en el
Palacio Carlos Gardel de la capital porteña. La
información de La República consigna que "el
busto del famoso cantante fue llevado al museo e
inmediatamente fue aceptado por su director Horacio
Ferrer". La pieza artística "estaba allí
desde 1996 cuando hice una muestra" recordó Gil. |
Buscando a Eduviges
Parte I
Había estado estudiando
el curanderismo en Valle Edén, y mi tema se había reducido
al sistema de las venceduras; resultando estático y en
vías de desaparición pronto terminé mi tesis y en el
camino me vi seducida en la historia de Eduviges Machado,
una curandera proveniente de otra tradición, más
relacionada a la experimentación y al esoterismo negro.
Blanca, rubia, de una familia esclavista, criada entre
negros e iniciada entre ellos.
¿Por qué? Alguien me dijo que nos parecíamos…
Ana Rodríguez (*)
Comencé en Tambores.
Pregunté a negros por recuerdos de la esclavitud; en busca
de su sombra, quería contextuarme. Blancos y negros en
Tambores, principios de siglo. Algunos blancos me decían,
"con fulano no hables, vive empedo, mengano es
ignorante", otros negros afirmaban que nunca tuvieron
problemas con el color de su piel. Con algunas piezas
comencé a armar un rompecabezas:
"Me llamo Amaranto
López, nací en el ´28, así que tengo… 75…Yo nací en
Valle Edén pero nos vinimos para Queguay acá en Paysandú,
yo tenía un año…Yo entré a la escuela de 9 años. Tuve
seis años en la escuela y, y me tuvieron hasta los quince
porque era un tipo quieto, así, era, no era revolucionario
ni nada, entonces…Éramos 10 (hermanos)…Mis padres
trabajaban ahí en la estancia, de Dutra da Silveira. Ahí
trabajaba mi padre. Y mi madre era lavandera. Fue lavandera
toda la vida, ¿no? Falleció de 91 años.
(Sobre esclavos) me contaba eso de que habían tipos que
eran criados en las estancias de los Dutra de acá de
Queguay…Ella me contó así. Siempre me decía ella, fue
lavandera toda la vida y esos eran agregados, no, no les
pagaban nada. Comían, les daban tabaco, y algo de yerba
para el mate y eso, y eso o más… Dicen que los esclavos
eran tipos grandes. Pero bien negritos, negritos. Y otros
chicos, variado, no era una raza todo pareja. No sé…diferentes
partes de África serían los padres de ellos. Pero esos,
mire esos me parece que los traían de Brasil. Todos esos
Dutra da Silveira eran brasileros… Conocí unos Neto de
acá, de al lado de Piedra Sola… Yo vi unos con marcas…
Unos que conocí tenían una marca como de tinta.
(señala en la mano) tenía
una marca redonda, así como tinta. Una marca como tinta
azul…No sé si habría más. Pero tiene que haber. Tiene
que haber más que conozcan más que yo, porque yo no
trabajé en campaña…Mi madre era descendiente de charrúa
y mi padre era negro…No sé nada. Eso vine a descubrir ya
ahora último.
Me dio por preguntarles a
uno y a otro y a otro…Eduviges…me
suena, Eduviges de Valle Edén tiene que haber sido. Por
esta calle allá arriba hay un Machadito que debía tener
como 95 años, eh, es blanco, pero él es Machado, debe ser
de esos familiares."
Calle arriba…
"Yo me llamo Santiago
Felipe Machado Rosano. Ese es mi nombre completo. Tengo 95
años y medio todavía
(ríe)…Yo viví en varios lados, me crié caminando,
trabajando aquí y allá y claro, tenía mis padres en Valle
Edén. Eh, este, la mandó acá, claro (El Chato).
Somos muy amigos con el negro ese. (Eduviges)
era de Arbolito. Sí, este, yo para decirle y yo no la
conocí. Pero, el nombre y la persona que era... y se crió
en esa otra cuadra, era de ahí, yo fui medio criado ahí
también. En el pago de ella…Somos de los mismos Machado.
Yo soy Machado también. Pero con la mayoría de esa gente
yo no tenía relación. ¿Sabe por qué? Porque ahí era un
centro de gente rica y en las ‘èpocas’ que yo me
criaba, poca importancia le daban al de afuera.
¿Cómo era la época en
que ustéd vivió en Arbolito?
—Era el tiempo en que
había una reacción fenómena. Una reacción fenómena
había y los obreros y…vamos a decir francamente, y un
perro era la misma cosa. (ríe) Este, disculpe la expresión…mi
padre me controló hasta los 18 años a mí. A los 18 años
me dio libertad. ¿Usted puede creer eso? Yo iba a trabajar
y venía, traía la plata…mi profesión fue esquilador…Nosotros
fuimos 15. Nos criamos 13…Se murieron todos.
¿Qué me puede decir de la
esclavitud y los negros?
—Yo no conocí. Cuado
conocí ya estaba abolido eh, la esclavitud, como allá en
La Gloria, de Piedra Sola…Dice que Artigas fue que la
abolió, ¿no? Este, pero la faz de la esclavitud siempre
siguió…le hago una anécdota… (un amigo negro,
criado con los Neto) estuvo cuarenta años más o menos
con comparsa de esquila… que no había máquina…Una vez
íbamos de una estancia para otra con el moreno este y él a
mí siempre me aceptó porque está claro, fui un individuo
que le guarda respeto a todo el mundo. Porque yo soy así.
Íbamos conversando, y dice, "allá mijo en aquella
estancia, aquella era La Gloria. Ahí fue del General Neto,
no sé cómo se llamaba, me pusieron Neto, salí de ahí…"
Seguimos y le digo –Juvencio, se llamaba– Pero Don
Juvencio pero usté no me dice que los Neto eran esclavos.
(ríe) ¿Eh? Dice, "ah, dice, me mataste, me
mataste", me dice el viejo…Trabajé dos años con
él. Nunca en la vida tuve contrariedad ninguna. Era un
negro. Y esa es la impresión que tengo de los negros. Pero
hay que respetar. Eduviges, fue la que la crió a Percilia,
¿no?
Sí…
—No la conocí.
(*)
Estudiante de Antropología
aruera@adinet.com.uy
|