|
Página 11 |
|
Las voces del Fútbol
EL INTERIOR TAMBIÉN EXISTE
n cada rincón del país, las voces de los relatores de fútbol uruguayo forman parte de nuestras más puras tradiciones. Las particularidades del relato uruguayo hicieron que éste sea muy distinto al de otros países de la región, formando parte de nuestro rico patrimonio nacional. Daniel López Moroy hizo su debut relatando fútbol en el año 1974 para Radio Sur de Montevideo. Con más de treinta años de profesionalismo, relató para diferentes radios como por ejemplo Radio Carve, Radio Oriental y El Espectador en Montevideo. Tuvo el privilegio de comentar la final de Nacional en Japón en el año 1988 para Radio Carve y relatar par El Espectador el Mundial de Italia 1990. Actualmente relata fútbol por la Cadena Roja y Blanca que encabezan CX30 Radio Nacional y Radio Tacuarembó. Nos cuenta que lo que diferencia al relato uruguayo es que sus relatores trasmiten con el corazón, trasmitiendo alegría y vibración. Considera que los uruguayos mantienen sus tradiciones también a la hora de escuchar fútbol. En ese sentido nos dijo: “Al uruguayo le gusta un relato con un lenguaje popular, con palabras fáciles y emocionantes. Un ejemplo de ello es que no le gusta mucho que le hables de carrileros, línea de tres o puntas, más bien prefiere que hables de punteros o línea de cuatro”. Sostiene que nuestro estilo de relato se heredó de grandes maestros de otros tiempos. Algunos de ellos como Heber Pinto, Duilio Defeo, Lalo Fernández, pero entre todos destaca especialmente la herencia de Carlos Solé. Nos comenta: “Una de las grandes virtudes de Solé era que entendía que para el relator debía ser igual una final del mundo que un partido por el descenso. El éxito del relator depende de mantener el ritmo en el relato, pintándole un panorama de juego y entorno diciendo siempre la verdad. Si el partido es malo no podés mentirle a la gente”. López Moroy recuerda dos relatos de Carlos Solé que le posibilitaron perdurar en la memoria de todos los uruguayos. “Uno fue en la final del año 1966 entre Peñarol y River Plate, cuando dijo: este partido lo gana Peñarol y sólo los uruguayos porque lo ganan a lo “macho”. El otro fue en la final de Maracaná en 1950, cuando Solé se imagina la alegría en todo el Uruguay y dijo: “Me imagino la alegría en Montevideo y en el interior del país, cuando por cerros y colinas descienden uruguayos para llegar a los centros poblados y festejar la victoria”. Extraído de sección Deporte de Un
solo País (*) – Setiembre de 2005. |
|
|
||