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Tacuarembó también tendrá un centro de tratamiento oncológico
l Director del Hospital de Tacuarembó, doctor Ciro Ferreira, confirmó en conferencia de prensa que "en breve se iniciará el funcionamiento del Centro Oncológico Integral en Tacuarembó, contando con servicio de radioterapia". Anunció además que ya están los planos en proceso y se aseguró que comenzarán a construir en los próximos días. De ésta forma se descentralizará la tecnología, y los pacientes de la región no necesitarán viajar a Montevideo para realizarse tratamientos oncológicos, convirtiéndose así en el primer Hospital Público y General (exceptuando el Hospital de Clínicas) que va a tener la especialidad de radioterapia en nuestro país. Además a lo que ya viene haciendo el Hospital en cuanto a la prevención y atención primaria, se le suma el asesoramiento de la Comisión Honoraria de la Lucha Contra el Cáncer a cargo del Dr. Alejandro Santini en cuanto a tareas de educación y prevención primaria.
Ayuda financiera desde Italia La Ministra de Salud Pública Dra. María Julia Muñoz y el Embajador de Italia en Uruguay, Giorgio Malfatti, firmaron un convenio por el cual el gobierno italiano destinará 15 millones de euros a Uruguay para equipamiento hospitalario. Está destinado a varios centros asistenciales siendo uno de ellos el Hospital Tacuarembó (HT) destacado a nivel regional como uno de los referentes en el interior del país.
LAS ENFERMEDADES INFECCIOSAS Algunos cambios sociales perjudican nuestra salud Los principales obstáculos en la lucha contra las enfermedades infecciosas son la pobreza, el aumento de la población y la migración.
CAUSANTES DE LAS ENFERMEDADES INFECCIOSAS
asta hace algunos años se creía que la larga lucha por el control de las enfermedades infecciosas prácticamente se había ganado, ocho de cada diez niños del mundo fueron inmunizados contra media docena de enfermedades letales y algunos antibióticos que para ese entonces eran de última generación, lograron detener innumerables infecciones. Pero la lucha contra estas enfermedades, lejos de haber terminado, ha llegado a una etapa crítica. De la cifra media anual de 53 millones de muertes, alrededor de la tercera parte son provocadas por enfermedades infecciosas, las cuales siguen siendo la principal causa de muerte a nivel mundial. La pobreza va en aumento, de manera que diariamente millones de personas están expuestas por sus condiciones de vida a los riesgos de las enfermedades infecciosas. Más de una quinta parte de la población mundial vive en la extrema pobreza y la mitad de la población mundial no puede acceder regularmente a los medicamentos más imprescindibles. El continuo crecimiento de la población, combinado con una rápida urbanización, implica que millones de habitantes urbanos se vean forzados a vivir hacinados y en muy malas condiciones de higiene, en sitios donde la escasez de agua limpia y de saneamiento adecuado es campo fértil para las enfermedades infecciosas. Las poblaciones de elevada densidad aumentan el riesgo de las enfermedades respiratorias y de las transmitidas por el contacto con gérmenes patógenos presentes en el agua o los alimentos. La migración y el movimiento en masa de gran número de personas por diferentes razones, como guerras o desastres naturales, también es caldo de cultivo para las enfermedades infecciosas. El aumento de los viajes aéreos internacionales y el creciente tráfico del comercio traen como consecuencia que los organismos causantes de las enfermedades pueden ser transportados rápidamente de un continente a otro. El resurgimiento de enfermedades infecciosas es una advertencia de que los avances alcanzados hasta ahora, pueden perderse a menos que se formulen políticas de desarrollo efectivas y compromisos para imple-mentarlas a nivel nacional e internacional. En todos los tipos de enfermedades infecciosas, la prevención y el control pasan por el hecho de poder desarrollar estrategias que permitan evitar la transmisión. LA REALIDAD EN NUESTRO PAÍS En Uruguay, la automedicación de antibióticos, las infecciones respiratorias agudas, la diarrea y la hepatitis viral deben ser prevenidas. LA RESISTENCIA A LOS ANTIBIÓTICOS en los hospitales de todo el mundo y por supuesto de Uruguay, amenaza con dejar a los médicos y trabajadores de la salud, sin armas para el tratamiento de diversas infecciones. Muchos antibió-ticos, incluyendo algunos muy poderosos, ya no surten efecto. Los últimos estudios epidemio-lógicos realizados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) concluyen que la resistencia a los antibióticos es mayor en los países en que hay más automedicación, como es el caso del Uruguay. Es muy común en nuestro medio, que por un simple dolor de garganta, se comience a tomar antibióticos sin consultar previamente al médico, lo cual va generando mutaciones en los gérmenes que se hacen cada vez más resistentes a esos fármacos. LAS INFECCIONES RESPIRATORIAS AGUDAS causan la muerte de unos cuatro millones de niños al año, según la OMS, estas enfermedades respiratorias serían tratables y controlables en la mayoría de los casos, con la simple valoración por parte del médico y el cumplimiento de tratamientos adecuados. LAS DIARREAS, ocasionadas principalmente por agua o alimentos contaminados, anualmente cobra un saldo de unos tres millones de muertes entre la población infantil. O sea que en éste siglo XXI, de Internet y celulares diminutos, una cantidad de niños igual a toda la población de nuestro país muere cada año por diarrea, enfermedad que con medidas básicas de higiene y control médico adecuado, no requiere ni siquiera internación hospitalaria en la mayoría de los casos. LA HEPATITIS VIRAL es otro gran problema en todo el mundo. El término define a un grupo variado de infecciones que afectan predominantemente al hígado y que se ve con mayor frecuencia en las zonas en que no se cuenta con buenas condiciones higiénicas. Por otra parte, los cambios sociales aumentan el riesgo de ciertos grupos etarios ante las enfermedades infecciosas, por ejemplo los niños de las guarderías y los ancianos de las casas de salud, tienen más riesgos. Así mismo, las nuevas conductas sexuales de la población, hacen que la posibilidad de contaminación por enfermedades de transmisión sexual sea mayor. Los costos sociales y económicos de las enfermedades infecciosas son de gran trascendencia para los individuos y comunidades. A pesar de que algunas de ellas, están a punto de ser eliminadas o erradicadas, y que otras están bajo control, gracias a medidas de salud pública efectivas y de programas mundiales de inmunización, las enfermedades infeccionas son una materia pendiente para quienes trabajamos en la asistencia médica y para la comunidad en general. |
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