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El medio siglo del estadio
arece una trampa de la historia. Hace 50 años los colores de Tacuarembó y de River Plate capitalino inauguraban el Estadio, eso fue un 18 de mayo de 1955. Medio siglo pisaron el mismo suelo esta vez enfrentándose en un torneo oficial. En aquella fecha la selección de Tacuarembó derrotó a su similar de Florida 3 a 2 y el Club Nacional de Fútbol triunfaba sobre los de la "dársena" 1 a 0. En este 2005 el Tacuarembó Fútbol Club le ganó a River Plate por 3 a 1. En aquel entonces el equipo departamental ingresaba a la cancha con Antonio "Negro" Betancurt, Juan Carlos Márquez, Miguel "Piraña" Guerrero, Mario Alvarez, Duvimioso "Tito" Britos, Luis Pedroso, Baldomero Silva, Fabián Castiglioni, Carlos Techera, Juan Celiar "Vasco" Duhalde y Luis "Negro Ben" Lima, y como suplentes Carlos Grizutti, Ramón "Mono" González, Julio César "Julieta" García, Oriol González y Luis Cavalheiro. La dirección técnica era de Pedro "Perico" Catalogne y preparador físico Prof. Ciro Brazeiro. El juez fue Orosmán Rivera Fascioli y en las tribunas del "Campus Municipal de Tacuarembó", como invitados especiales estaban los campeones Héctor Scarone y el "mariscal" José Nasazzi.
En una tarde soleada, este año, se evocó la inauguración de una obra que es orgullo de los tacuaremboenses. El Intendente era el Agrim. Raúl Saturnino Goyenola, el proyectista y director de la misma fue el Arq. Walter Domingo, una dupla de la mejor historia de nuestro pueblo. El domingo 29 se descubrieron placas en recordación. Pero la emoción estaba en la cancha, cuando se homenajearon a aquellos protagonistas de 1955. Allí estaban Miguel Guerrero, Luis Cavalheiro, Duvimioso Britos, Julio César García, Mario Alvarez, Carlos Grizutti, Ciro Brazeiro y familiares del "Vasco" Duhalde y del "Mono" González. No podían faltar descendientes del visionario intendente Goyenola y tampoco se dejaría pasar la trayectoria campeona del "combinado rojiblanco" en el Estadio "18 de Julio", que estuvo representado por Waldemar Burgos y Jaime de Freitas. En cada nombre, un trozo de memoria futbolera. A la fiesta se agregaron el presidente del Club River Plate, José Tuduri, el delegado ante AUF del Club Nacional, Dr. Hernán Navas-cués y un representante de OFI. La ceremonia culminó con palabras del intendente Darío Ferráz Braga, hombre también vinculado al fútbol en otros tiempos, quien destacó a los protagonistas de hace 50 años y el significado de la obra para Tacuarembó. Hoy, con un equipo profesional compitiendo con los mejores del fútbol uruguayo, el Estadio lleva el nombre de "Raúl Saturnino Goyenola". Otras épocas, otras generaciones, pero en las tribunas los clásicos colores rojo y blanco, así compita el Tacuarembó Fútbol Club o el seleccionado de la Asociación de Fútbol de Tacuarembó. Hace 20 años... en el mismo lugar
uando se cumplieron los 30 años de la inauguración del estadio, como invitados especiales estaban el ingeniero agrimensor Raúl Goyenola y el arquitecto Domingo. El periodista Robert Pacheco, del semanario Batoví, le preguntó a Walter Domingo si al diseñar esta magnífica tribuna se había inspirado el algún modelo existente. Respondió que es un diseño original y único, incluso la obra tiene una cierta curvatura que en realidad convierte a la tribuna en un sector que si se construyen otros iguales juntos conformarán un enorme óvalo y por tanto un formidable estadio. Y ese en realidad es el proyecto primigenio, que incluía también el velódromo y un gimnasio cerrado. A propósito, en esa ocasión, el 18 de mayo de 1985, Raúl Goyenola lanzó el desafío: "Pasó el tiempo y seguimos soñando, y entornamos los ojos y nos imaginamos que frente a esta tribuna se podría hacer otra similar. Dos hombres que están aquí presentes, el vicepresidente de la República (era el Dr. Enrique Tarigo) y el intendente municipal Sergio Chiesa, provenientes de partidos tradicionales contrarios, entre ellos desearía que hoy se comprometieran a impulsar el desarrollo de una tribuna igual a esta". Y no como algo utópico sin que hasta dio ideas: "Podrían intervenir para financiar su construcción el MSP, haciendo una policlínica, el Consejo de Educación Primaria para construir una escuela, el Ministerio del Interior para hacer un destacamento policial, y con la Comisión Nacional de Subsistencias un local destinado a vender los artículos de la canasta familiar a precios bajos. Para ello la Intendencia Municipal puede hacer uso de una ley que todavía no ha sido derogada, la Ley del Sr. Andrés Martínez Trueba del año 1948 en donde se dan recursos a los gobiernos municipales para hacer distintas obras sociales. La Intendencia podría contribuir con ellos (los recursos), el resto el Poder Ejecutivo. Cuando los hombres como Enrique Tarigo y Sergio Chiesa, llegan a los gobiernos ya no pertenecen a los Partidos que los nombraron, sino a todo el país". Hace 20 años Goyenola arrojó el guante, pasaron cuatro períodos de gobiernos departamentales y dos intendentes, ninguno le respondió con hechos. Si hasta osaron –en un arranque de inconciencia e irresponsabilidad, siguiendo ideas de quien sabe qué miope intelectual– modificar una formidable cancha para que una selección foránea practicara un par de días, participando intrascen-dentemente en un torneo internacional que no tuvo a Tacuarembó como subsede porque su estadio… era pequeño. ¡Qué diferencia! Mientras unos no ven más allá de una cuarta de sus narices, dos magníficos pensadores hace 50 años supieron ver con claridad el futuro lejano y supieron de la necesidad de más tribunas para más público, intuyendo quizás posibilidades de torneos internacionales como los que se le han escapado a esta ciudad, y lo seguirán haciendo porque lo que hicieron hace cinco décadas apenas si fue ampliado En fin, aquel Campus Municipal, después estadio "18 de Julio" y hoy "Ing. Agrim. Raúl S. Goyenola", construido en menos de un año, sigue erguido, firme y orgulloso, con su estructura intacta, como si no hubiera sentido el pasar del medio siglo. Estuve en la inauguración del estadio
o estuve en la inauguración del Estadio Municipal el 18 de mayo de 1955. Efectivamente, el que estos recuerdos escribe, tuvo el privilegio de asistir, aquella tarde soleada de fecha patria, a los partidos inaugurales del hermoso escenario, que aún hoy, 50 años después, es una joya arquitectónica siempre vigente, que ha servido y sirve al deporte del fútbol y el atletismo, con su alojamiento para delegaciones deportivas, su hermosa cancha y la pista que la circunvala y su tribuna techada, protección que pocos estadios del país, aún los más modernos, poseen. Recuerdo, que ese día, varios pupilos del Colegio San Javier, junto al Padre Roberto Navarrete, concurrimos al espectáculo y fuimos parte de los miles que esa tarde desbordaron las instalaciones; nosotros lo hicimos en la parte baja, lo que se llamaba la Platea y asistimos desde el comienzo del preliminar, que disputaron las selecciones de Tacuarembó y Florida, en el que si la memoria no me falla (en ese momento tenía 11 años) triunfó Tacuarembó. Con la salvedad, pues de la nunca descartada falla de la memoria, el primer gol que se convirtió en el "Estadio"(como a partir de ese día lo llamábamos todos) lo hizo un tacuaremboense y vistiendo la rojiblanca. El partido de fondo lo disputaron los equipos capitalinos del Club Nacional de Fútbol y el Club Atlético River Plate, y me quedan de ese día, decantados por el paso del tiempo, algunos recuerdos de jugadores como Juan Carlos Canto (centre-half) y Walter Brienza (centre-forward) en Nacional y un half-izquierdo Rey en River, quizás porque su accionar me impresionó sobremanera en aquel momento. "A fuer de sincero" como decía el inolvidable don Carlos Solé, no recuerdo con precisión el resultado, que no pasó de ser una anécdota más, de aquella tarde en la que el pueblo deportivo de Tacuarembó, con su presencia, homenajeó al Arqto. Walter Domingo autor del Proyecto y Director de su ejecución, junto al Intendente Municipal Don Raúl Saturnino Goyenola, los que obligaron con su magnífica obra, a que los clubes de fútbol del medio, hicieran esfuerzos desde ese momento, para presentar espectáculos de relieve formando equipos con muchos jugadores traídos del fútbol profesional. Fueron cuatro temporadas (1956-1959) en las que Estudiantes, Ferrocarril, Nacional, Oriental, Peñarol y alternando Fiat-Lux y/o Central o el Danubio del Yilo Posada y el Petizo Llanes, llenaban los fines de semana las tribunas. Sobresalían, los clásicos entre Peñarol y Nacional y alentando a los tricolores en la parte alta de la tribuna techada, al gringo Catalogne y la banda de la Parva Domus, mientras nosotros los niños y adolescentes avidos de aprendizaje, "copiábamos" jugadas y formas de dominio del balón, soñando con ser algún día los protagonistas de aquellos espectáculos. Los "ejercitábamos" en los recreos y en las prácticas de fútbol de todas las tardes, contando con el privilegio además de que en la cancha del Colegio, dirigidos por el Teniente Roberto Cerutti, concurrían a practicar los planteles de Nacional con Pedro Cubilla (hermano de Luis), "Macha" Vidal, Nelson Pérez, "Tropero" Romero, "Berenjena" Da Silva, entre otros. ¡Qué jugadores¡ ¡Y los ponían! |
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