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n el año 2000 en una cumbre realizada en Nueva York, 189 países que integran la Organización de Naciones Unidas (ONU) entre los que se encuentra Uruguay, se fijaron el compromiso a través de la “Declaración del Milenio” de cumplir y alcanzar a más tardar en el año 2015, las metas planteadas en los denominados “8 Objetivos de Desarrollo del Milenio”. Cuatro de ellos están directamente vinculados a la salud, pretendiéndose en primer lugar reducir la Mortalidad Infantil de los niños menores de 5 años, porque si bien su tasa se está reduciendo a nivel mundial, no lo hace a la velocidad necesaria. Cada año mueren 11 millones de niños (30.000 por día) debido a enfermedades prevenibles o tratables. Asimismo se tratará de mejorar la salud materna. De acuerdo a datos de la ONU 2005, por año muere medio millón de mujeres durante el embarazo o el parto; dicha cifra, multiplicada por veinte, es el número de mujeres que sufren lesiones graves o casos de discapacidad. Se han logrado algunos adelantos en la materia pero en las regiones desarrolladas y no en los países donde es más difícil dar a luz. Además se espera combatir el VIH/SIDA (que ocupa el 4º lugar de las causas de muerte en todo el mundo), el paludismo, la tuberculosis y otras enfermedades causadas por la desnutrición y el hambre, prevenir el cáncer promoviendo hábitos de vida saludables, garantizando además, la sostenibilidad del medio ambiente, todo para contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas ya que, no tendremos en ninguna región del mundo, desarrollo ni progreso sin la vida sana de su gente; cuestión en la que el análisis de la realidad, aquí o allá... supera cualquier diagnóstico. Tacuarembó Uno de los indicadores demográficos que mide los logros de un departamento en materia sanitaria es la esperanza de vida al nacer. Según el Informe de Desarrollo Humano en Uruguay del 2005; nuestro departamento presentaba en el año 2002 un Índice de esperanza de vida al nacer de 73,1 años, cifra inferior a la del promedio general del total del país así como del interior (74 años) ubicándolo en el 14º lugar; situación que se ha mantenido en los últimos cinco años a pesar de que a comienzos de la década del noventa se encontraba mejor posicionado a nivel departamental. Pero si bien éste dato es importante, el indicador principal para determinar el nivel en salud que tiene una población es la Tasa de Mortalidad Infantil ya que se encuentra estrechamente vinculado a los niveles de pobreza, detectando que la mayor cantidad de personas que viven en hogares con un ingreso que no les permite alcanzar una canasta básica de alimentos, vestimenta, educación y condiciones adecuadas de salud con el debido acceso a la atención médica se observa en la brecha de niños pequeños (menores de 6 años) y en edad escolar (de 6 a 12 años). En el área mencionada, de acuerdo a datos del mismo informe, Tacuarembó también se ubica en una situación desfavorable en comparación con el resto del país, ocupando el 16º lugar a nivel nacional con una tasa de 17,2 por mil, superior al promedio del interior (15,0) y general uruguayo; cifras que no coinciden con las manejadas por la Dra. Áurea Toribio, Directora Departamental de Salud, que establece que el promedio actual de la mortalidad infantil en el departamento es de 7,5 por mil el que “si bien no es el mejor posicionado, al respecto de otros departamentos como Artigas cuyas cifras rondan los 25 por mil está mucho mejor” expresó a TACUAREMBÓ 2000. Sin embargo los últimos datos publicados por el Ministerio de Salud Pública correspondientes al año 2003 revelan que se produjeron 22 defunciones en menores de 5 años en Tacuarembó (13 niñas y 9 niños) por causa mayoritariamente de enfermedades del sistema respiratorio y neumonía (10 casos registrados) seguida por enfermedades infecciosas y parasitarias, enfermedades nutricionales, enfermedades del sistema nervioso, infecciones originadas en el período perinatal y malformaciones congénitas. Es conveniente señalar que, pese a éstos valores ambas estadísticas se han venido reduciendo por las mejoras en el sistema de salud, sobre todo en los servicios públicos, elemento clave para revertir la situación. Pese a eso el proceso ha sido más lento que en los demás departamentos; aspecto que evidencia una clara contradicción con la imagen que se ha proyectado de Tacuarembó en el país y la región conseguida a través de los logros del Hospital en otras áreas sobre todo en la quirúrgica y neurocirugía. En cuanto a la forma de cobertura nacional, la cantidad de personas que no recibe asistencia de salud bajó levemente en 2005 respecto al 2004, de acuerdo a datos recientemente divulgados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). El 46% de la población está afiliada a una institución médica privada, mientras que 42% se atiende a través del Ministerio de Salud Pública. Dentro de los primeros, más de la mitad tiene además servicio de emergencia móvil, mientras que solo 4,8% de los usuarios de la asistencia pública cuenta con ese servicio. La población del interior del país se atiende más en Salud Pública que la de Montevideo y aproximadamente el 2,8% de la población relevada por el INE registró ausencia total de asistencia de salud en el año 2005, cifra apenas inferior al 3,2% del 2004 a pesar de que uno de los lineamientos del Plan de Atención a la Emergencia Social (PANES) llevado adelante por el Ministerio de Desarrollo Social incluye controles periódicos en materia sanitaria y exige asistencia médica. La cobertura más baja de salud se registra entre jóvenes de 20 a 29 años de edad y la más amplia entre los mayores de 60 años. En Mutualistas En el caso específico de Tacuarembó, el número de afiliados a instituciones de asistencia médica colectivizada era en el año 1996, según el Censo General, de 29.284 personas (34,5%), componiéndose en un 9% de menores de 15 años y el restante 91% de mayores de esa edad, representando el 4,6% del total de afiliados del Interior. Pero para el año 2003 los porcentajes cambian descendiendo a 29% la cobertura de salud privada de la población urbana del departamento. Para la licenciada Graciela Navarro encargada del Departamento de Relaciones Públicas de la Cooperativa Médica de Tacuarembó (COMTA), mutual local con mayor número de afiliados en el medio, es verdad que la cantidad de afiliados decreció desde la crisis socioeconómica que comenzó en el año 1999 y se agudizó en el 2002 pero considera que no sucedió lo mismo con el servicio y las prestaciones “al contrario cada año se intenta realizar más obras y brindar más especialidades médicas así como aumentar la interacción con la comunidad en lo que tiene que ver con la prevención. A veces en esos momentos difíciles del país hubo que sacrificar otros aspectos de la institución pero no la disminución del servicio porque los que seguían afiliados pagaban la misma cuota, así que circunstancialmente se tuvo que parar algunas obras, reducir el sueldo de algunos médicos, se atrasó el pago de salarios de los funcionarios lo que originó ciertas medidas por parte de los mismos pero en la actualidad la situación ha cambiado muchísimo, hasta diría que se ha revertido” expresó a TACUAREMBÓ 2000. Cabe señalar que en 1997 tras las “Primeras Jornadas de Municipios y Comunidades Saludables”, en 1998 la Organización Panamericana de la Salud reconoce a Tacuarembó como Comunidad Saludable. Salud Pública Un rasgo a destacar es que en los últimos años ha sido notorio el aumento de usuarios de Salud Pública, que representa a más de la mitad de la población tacuaremboense (59%) de los que sólo un 7% cuenta con emergencia móvil. Tanto es así que según el mismo registro solamente el 0,8% de la población no cuenta con cobertura médica de ningún tipo. Ésta evolución está dada por el incremento de la pobreza en el departamento que alcanza a 4 hogares de cada 10 en un total de 28.054 (por las consecuencias de la crisis afrontada que tuvo su mayor impacto en la atención de la salud ya que una franja importante de la población no pudo seguir afrontando gastos como cuotas mutuales, visitas al médico, órdenes, controles preventivos, análisis, etc.), por la nueva imagen del Hospital de Tacuarembó y por cierta repartición de las policlínicas municipales y centros de salud entre la Intendencia de Tacuarembó (IMT) y el Ministerio de Salud Pública (MSP) que aliviaron las demandas. La ciudad de Tacuarembó cuenta con 6 policlínicas ubicadas dentro de los Centro de Barrios que como tales dependen de la IMT, 5 centros de salud dependientes de comunidades vecinales (Godoy, La Matutina, Cerrito, Artigas, La Palma y Santángelo), 3 de la comunidad religiosa (Barrios Torres, Santa Isabel, y Centenario), una correspondiente a Atención Primaria de la Salud (APS) en Los Molles, una en la Sede de los Retirados Militares en Barrio San Carlos, una dependiente del Círculo Policial en Barrio Cuchilla de la Gloria, además de cuatro puestos de Primeros Auxilios: FFAA (Ruta 5), Círculo Policial (Ruta 5), Frigorífico Tacuarembó (Ruta 5) y Jefatura de la Policía (Centro). En la zona rural y suburbana del departamento existen 36 puestos de salud y 19 policlínicas, cuatro de ellas con médico residente, una con un médico de familia residente y el resto con médicos visitantes, que se desempeñan en medicina general, siete de los mismos dependen de la órbita de la Intendencia y los otros siete del MSP. Cinco policlínicas cuentan con tres pediatras visitantes (MSP), 3 con odontólogos y 2 con ginecólogos en las que se realizan ecografías. El personal auxiliar que cubre la zona rural está integrado por 18 auxiliares de enfermería rural además de personal transitorio. Entre las mejoras desde el año 2005, la Dirección Departamental de Salud destaca las visitas pediátricas, dos nuevos médicos residentes, uno en Curtina y el otro en Villa Ansina y la asistencia odontológica en Piedra Sola, Curtina y Villa Ansina y la formación por parte de la Oficina de APS de 31 promotores comunitarios de salud (2004) que trabajan en coordinación con todas las instituciones de la zonas en las que desempeñan actividad. Dichos promotores reciben capacitación continua en lo que se denomina Reciclajes Mensuales. Medidas para sectores carenciados La mortalidad infantil y la desnutrición por áreas geográficas y departamentos en Uruguay indica que las condiciones de salud muestran variaciones importantes según estratos económicos y desarrollo regional; su aumento a partir del 2003 alerta sobre los potenciales efectos de la crisis socioeconómica reciente que trascienden los cambios coyunturales del ingreso. Intensificar en los sectores más carenciados medidas de prevención y tratamientos de bajo costo, tales como la promoción de la lactancia materna exclusiva en los bebés, como las campañas realizadas por el Hospital de Tacuarembó con la creación de un banco de leche materna para aquellas madres que no la pueden proporcionar naturalmente, mejorar la atención materno-infantil antes y después del parto y una nutrición adecuada contribuye a reducir las muertes que ocurren en los primeros días de vida (causas neonatales) que son las más frecuentes. Éste indicio conjuntamente con los datos de deterioro en la situación nutricional de los escolares evidenciada por los Censos de Talla Escolar de ANEP, demuestra la necesidad de monitorear adecuadamente la salud infantil, implementando políticas específicas en esta área y fortaleciendo y ampliando los programas ya existentes destinados a la salud. |
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