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Zancadillas
al poder
La inminencia de un nuevo
Campeonato Uruguayo conlleva, en esta oportunidad, un
comienzo endeble, lleno de dificultades y a su vez con
señales que demuestran que el poder dominante del fútbol
no las tiene todas a su favor. La nueva estructura de la
gremial de jugadores, que sorprendentemente para algunos,
posicionó legítimamente a un contumaz contingente de
futbolistas capaces de luchar por sus genuinos derechos,
obliga a repensar mucho a la organización de este principal
deporte. Todos aquellos poderosos que se han nutrido del
esfuerzo de los jugadores se ven hoy enfrentados a
"pequeños" obstáculos que desnudan una realidad
de manera más notoria.
Creo que por ahora no
habrá mayores cambios, aunque sí comienzan a visualizarse
señales que se irán consolidando y ampliando hasta
construir una oposición efectiva, fuerte y avalada por los
principales hacedores del fútbol, los jugadores.
Recordemos aquello de
"las barbas en remojo", bien, hay algo de ello en
todo esto. Hoy los futbolistas uruguayos comienzan a
levantar sus voces para anunciar un "basta", que
tiene muchas lecturas. Al parecer los cambios en el país se
vienen dando en muchos ámbitos, el fútbol intenta no
quedar atrás en el concepto, derribando incluso, muchas
ideas a veces iconoclastas. Asiste tanto la razón como el
reclamo presentado, ya que en definitiva, se transfiere la
responsabilidad a los mismos esquemas que construyeron esta
realidad, los dirigentes del fútbol uruguayo. Es sencillo
argumentar ahora, "que la situación general del país
obliga a tomar nuevas decisiones", pero estas
"nuevas decisiones" siempre atentan contra los
más débiles, los poderosos continúan su
"estándar" de vida en los máximos niveles.
Una propuesta planteada
desde el centro mismo de los protagonistas principales, se
contrapone con el curso impuesto, es una señal
inquebrantable de cambio.
Estos transgresores de
normas comienzan a marcar un camino que es diferente, que
permanecerá mientras la fuerza se mantenga y la conciencia
de las mayorías comience a entender y consolidar estos
procesos. El pretexto de los "derechos de
televisación" ha servido siempre como argumento para
mantenerse en el dominio absoluto de este deporte, cabe
recordar la modalidad de negociación que oportunamente se
dio, Tenfield ganó la "licitación" de la AUF
ofreciendo menos cantidad monetaria y mayor tiempo de
dominio, a diferencia de propuesta antitética de otra
empresa que ofertó mayor cantidad de dinero y menor tiempo
de acción. Los dueños del fútbol siguen mandando, pero se
van visualizando algunos obstáculos que intentan frenar la
vorágine casi salvaje del poder, no será tarea fácil,
aunque existan jugadores de conciencia limpia muchos
uruguayos seguiremos creyendo en el fútbol, en ese fútbol
que admite únicamente la competencia dentro de la cancha,
dónde las ventajas no se otorguen sólo en un sentido.
Estos nuevos futbolistas
agremiados pueden estar emitiendo señales históricas muy
importantes. Pronto se observarán los resultados.
neybrum@adinet.com.uy
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