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Saman: Un
callejón sin salida
El problema ambiental más acuciante en
Tacuarembó, es sin dudas, el generado por la empresa
arrocera SAMAN. Los residentes de los barrios Ferrocarril,
Colón, Porvenir y Batoví, vuelven a manifestar su
irritación debido a la falta de una solución por parte de
las autoridades departamentales y nacionales. Este año,
debido a la seca y a la buena zafra de arroz, se les ha
vuelto insoportable: sus casas deban permanecer cerradas
todo el día, así igual se filtra polvillo ensuciando
todo;no pueden colgar ropa a secar y para consumir verduras
de sus huertas, deben lavarlas antes varias veces. Y lo más
importante es que ha traído consecuencias en la salud de
varios habitantes de la zona, quienes dicen padecer de
alergias y problemas respiratorios.
uera de esto también se quejan de los
ruidos molestos, algunos nos han dicho que a partir de la
medianoche, la planta arrocera, prende varios motores
causando muchas molestias. Saman está instalada a 8
cuadras del centro, pegado a la Estación de AFE, con
una superficie de 3000 metros cuadrados.
Esta historia comenzó en el año 1996,
cuando la primera reunión entre los vecinos del Barrio
Batoví y el Gerente de la Agencia SAMAN, de aquel entonces,
Hugo Nelson Costa. Sin embargo en el año ‘97, al no
percibirse ninguna solución se presenta una denuncia ante
la IMT, debido al aumento del polvillo de arroz, ruidos de
motores y aguas contaminadas en la vía pública. En el
mismo año se acude a la Junta Departamental, donde luego de
una reunión con todos los involucrados, se encuentra una
solución a las aguas servidas. Y el 7 de noviembre de 1997
con la firma de 485 vecinos de los cuatro barrios, presentan
una denuncia ante la Dirección Nacional de Medio ambiente
(Dinama).
El nuevo complejo de viviendas ubicado a
escasos metros de AFE, sufre en vivo y en directo las
consecuencias de la vecindad con los galpones. Sus
habitantes ocuparon las viviendas en diciembre del 2002 y
conocían el problema. Pero abrigaban la esperanza que la
empresa hiciera algo por solucionar la contaminación, pero
no han tenido respuestas y pronto tomarán medidas más
concretas sobre el asunto.
Para obtener algunas respuestas de las
autoridades acudimos a la Junta Departamental, el martes 27
de abril, día que se reunía la Comisión de Salud y
trataban el tema porque estaba en el Orden del Día. Pero
pasó a carpeta, no se resolvió nada y la reunión duró 20
minutos.
Sin embargo, el edil Edgardo Rodríguez,
integrante de esa comisión, el lunes 3 de mayo dijo a radio
Zorrilla que un ingeniero de la planta manifestó que «un
plazo, de algunos años, se podría trasladar el secador de
arroz». Con esto, interpretó Rodríguez, «está dando a
entender que es posible pensar en el traslado de por lo
menos alguna de las partes que son las que generan más
contaminación». Destacó también, que en ningún momento
de la charla con miembros de la Comisión de Salud, los
encargados de Saman «mencionaron la posibilidad de irse del
departamento».
En la Intendencia Municipal de
Tacuarembó, tuvimos más suerte con la encargada de la
Oficina de Medio Ambiente, Ing. Laura Lacuague:
¿Existe alguna propuesta concreta de la
IMT, para solucionar el polvillo de SAMAN?
-Teníamos una propuesta que era a
partir de una oferta que tuvimos de la Dirección Nacional
de Medio Ambiente (Dinama), de controlar la calidad del aire
como primer paso para decidir realmente la contaminación o
no que existe en Tacuarembó... Hicimos una convocatoria a
los vecinos para poder instalar los medidores de Dinama en
los predios cercanos a Saman. Lamentablemente, no hubo
participación de la población y varios periodistas son
testigos de esto, hicimos la convocatoria en el Club
Tacuarembó y con bastante difusión. Al final tuvimos que
colocar los medidores en la ex – Tiosac de la IMT, a costo
de ella y reitero esto porque Dinama en otros departamentos
sabemos que hasta financió las horas de trabajo del
funcionario y acá no. Durante meses tomamos mediciones,
luego se rompieron los aparatos y estuvimos meses esperando
que los repararan y recién en noviembre comenzaron a
funcionar. En ese mes no pudimos tomar las medidas, porque
es una época complicada para nosotros, de finalización de
los cursos de huertas orgánicas. Llegó diciembre y
mientras yo estaba de licencia, me llaman de Montevideo para
decirme que van a retirar los aparatos. Ahí les expliqué
que esperaran a que me reintegrara, pero cuando regresé los
aparatos ya no estaban. Fueron muy rápidos para retirarlos,
muy lentos para repararlos y para colmo todavía no hemos
recibido ninguna información oficial sobre las mediciones
que hicimos antes. Aunque la medición se hizo fuera de
zafra, igual hubiera servido para comparar. Hoy por hoy no
tengo nada legal que diga de la polución que existe, más
allá de que es absolutamente visible y real. Para tomar
medidas los vecinos tendrían que hacer una denuncia formal
de la contaminación que hay.
¿Hay denuncias del uso de Gastión
(fosfuro de aluminio) en la planta?
-No tenemos ningún testimonio, ni
denuncia en dónde tengamos prueba de eso. Sabemos que el
uso de agroquímicos está muy desplegado en el mundo.
Respecto a la planta en Tacuarembó...
-¿Quien tiene la culpa? Cuando la
industria se instaló era una zona suburbana, hoy casi es
céntrica, hay responsabilidades compartidas. Hay un trabajo
hecho y contratado por la IMT para ordenar territorialmente
la disposición de las zonas industriales y que no ocasione
problemas como este. Es de destacar que Dinama recibió como
16 o 18 aparatos de medir calidad de aire, que hoy por hoy,
no sé dónde están. Además ellos han consultado a los
municipios a lo largo de estos años para preguntar cuáles
son a su criterio las problemáticas más graves que
presenta el departamento y siempre se menciona a Saman.
Entonces si preguntan y uno le responde, ¿por qué no se
tiene en cuenta para por lo menos dejar un aparato? En
principio es la Dinama la que tiene que evaluar y declarar
si hay problemas, porque es la institución nacional que
tiene las potestades.
¿Qué decisiones puede tomar la
Intendencia Municipal de Tacuarembó?
-Y puede cerrarla, porque hay una
ordenanza de medio ambiente, pero siempre en la disputa
entre la empresa y el municipio va a existir la pregunta:
¿y cuáles pruebas tienen? Es muy importante poder contar
con elementos para tomar la decisión con fundamentos y no
sólo porque los vecinos reclaman... por eso se retrasó un
poco la toma de decisiones por parte del Intendente, por no
tener esos resultados que supuestamente íbamos a recibir.
Pero repito, tengo indicios claros de que el Intendente
piensa resolver este problema a corto plazo.
SAMAN
NO DA SOLUCIONES
La sensación es que Saman no aporta
ninguna solución, cambia luego de las manifestaciones del
edil Edgardo Rodríguez al relatar sobre las conversaciones
de la Comisión de Salud de la Junta con responsables de la
planta de Tacuarembó. No obstante, no dejan de ser
intenciones, tal como lo deja entrever el mismo edil que
sugiere que entre «la Intendencia, el Ministerio de Medio
Ambiente, la empresa, los vecinos y todos los que puedan
colaborar en este tema, se puede buscar una forma de que a
Saman le resulte lo más viable trasladar esa parte, al
menos en una primera etapa». Por lo pronto, ls
purificadores de aire (filtros), que se precisan para lograr
que el polvillo sólo quede en la planta, son muy caros y la
empresa arrocera no piensa colocarlos.
La planta que Saman tiene en Tacuarembó
tiene una capacidad de almacenamiento de 36.000 toneladas y
puede llegar a secar 1500 toneladas de arroz por día con un
procesamiento de 240 toneladas/día arroz paddy. Y esta es
sólo una parte de uno de los principales exportadores de
nuestro país, que tiene varias instalaciones en distintos
lugares del territorio nacional y lejos de las ciudades.
Entre todas pueden llegar a una capacidad de almacenaje de
330 mil toneladas y un procesamiento de cáscara de arroz
por día de 1.680 toneladas. (datos extraídos de www.saman.com.uy).
Lo cierto es que nuestra Constitución,
en su artículo N° 47, expresa: "La protección
del medio ambiente es de interés general. Las personas
deberán abstenerse de cualquier acto que cause
depredación, destrucción o contaminación grave del
medio ambiente. La ley reglamentará esta disposición y
podrá prever sanciones a los transgresores." (el
subrayado es nuestro)
victorialfaro@hotmail.com
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