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El boliche y los personajes populares
esulta indiscutible la significación del boliche como punto de reunión de personajes y consecuentemente, caldo de cultivo para la creación popular. Guitarreros, cantores, cuentistas orales, humoristas repentinos, poetas de las entrañas de su pueblo, encuentran en el estaño encopado, su taller, su templo, su ateneo. De allí surgen –y no siempre conservan– muchas obras, que a veces perduran aún en el anonimato enriqueciendo el folclore ciudadano. Un estaño que en Tacuarembó resiste más que ningún otro, heroi-camente, el embate de la cármica y de los luminosos lo es el del "Toto" Latorre, él también cantautor de una época en que aún no recibían ese nombre. Allí, entre otros Juan Ángel Mundo, "El Curita", con su envinada guitarra y Juan Carlos Rosas, "Juan Zapatero" – y con mayúscula–, hace desfilar en sus versos para que se floreen en can-dombes, murgas y en voces de guitarreros, el paisaje y a los personajes ciudadanos: la retreta del Parque, la playa de Paso de las Carretas, el viejo Teatro Uruguay, el Café Cruz y el Rosales, el Turco Tankariano, el carro de seis ruedas, el Parque 25, el "Tuto" Cufré que vendía partituras a músicos de fama internacional, el clarinete serenateador de Arburúa, Seu Pedro, Carpinelli, La Padilla, la Nicanora, el Negro Mirlo, Sandalio. A "Sueño con mi barrio", un tango que al igual que decenas de composiciones suyas fueran musicalizadas por Dinarte "Toto" Latorre pertenecen estos versos "dedicados al amigo Domingo Pietrafesa", el propio cantor del boliche, si es que los hay. "Pero es inútil ya se ha ido que ahora soy otro, que he cambiado mi vida. Siento que la ausencia de cosas tan queridas aquellos patios de cerco con jazmín. Barra de amigos, si escuchan este tango que con cariño le canto a mi barriada quiero evocarlo en todas mis trasnochadas morir soñando que al barrio he de volver". (*) Del Libro
"Tacuarembó de puertas abiertas" Llovió pescado
emos oído en distintos parajes de nuestro departamento a gentes dignas de todo crédito que nos han afirmado que han visto llover "pescado". Esta afirmación, por demás curiosa, deber ser común en todo nuestro territorio, porque no vamos a creer que sólo en nuestro departamento pases estas y otras rarezas que documentamos en esta Biblia Gaucha. Tratando de analizar a fondo esta versión verdaderamente sorprendente, tal vez se la logre justificar de la manera siguiente: cuando se aproxima una gran tormenta de agua y viento, el pez se agita y nervioso aflora al agua en grandes grupos o cardúmenes. Se ha dado el caso que en ese lugar se ha producido un tornado o gran remolino de viento que ha levantado toneladas de agua. Esta tromba en forma de geiser con esa montaña de agua, levantó gran cantidad de peces que impulsados por el fuerte vendaval siguieron planeando a gran altura hasta que al fin empezaron a caer a tierra, en el campo, en las casas, en la cumbre de los cerros, etc. El paisano que presenció este rarísimo fenómeno ha dicho con sobrada razón que vio llover "pescado". En el mes de marzo de 1973, un fuerte tornado que azotó nuestra ciudad derribó infinidad de árboles y antenas de televisores. Pues bien, a un conocido médico veterinario del Frigorífico Tacuarembó que tiene una granja a cuatro kilómetros de esta ciudad, el tornado le levantó un gallinero con un plantel de 134 gallinas de raza. El gallinero cayó cerca, pero las gallinas hasta el día de hoy no han aparecido por lado alguno. Al otro día del tornado se empezó la búsqueda de las aves, se rastreó hasta 20 kilómetros en dirección que llevaba el viento y nadie vio una sola gallina. ¿A qué altura el tornado remontó esas aves? Se supone que deben haber empezado a caer en el departamento de Rivera, posiblemente en la anchurosa Sierra del Infiernillo. Debemos admitir entonces, que las personas que vieron caer del cielo algunas de esas gallinas, les asiste toda la razón para afirmar que vieron llover gallinas, como en el caso de los peces. De lo que no cabe duda alguna, es que estas aves cumplieron con su destino: terminar en el fondo de algunas ollas. (De Refranero Uruguayo – Washington Escobar / 1983) |
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