|
Página 6 |
Si la democracia tuviera que ser un sistema de gobierno guiado y controlado por la opinión de los gobernados, entonces la pregunta que nos deberíamos replantear es: ¿cómo nace y cómo se forma una opinión pública? se cuestiona Sartori (1), la pregunta no es menor en una época que la horizontalidad de la información deja mal parada a la información vertical, que pertenecía a una costumbre arraigada en casi todo el siglo que expiró. Hoy los acontecimientos tienen múltiples lecturas y un caudal informativo invade diariamente al simple ciudadano, la mayoría carente de elementos tecnológicos para acercarse a la verdad. Esta carencia se abulta cuando muchos semejantes quedaron fuera de la conversación tecnológica y la brecha para acceder a mayores conocimientos se ensancha a gran velocidad. Entonces por un lado la horizontalidad de las comunicaciones nos acerca al quid del asunto y por otro lado la marginalidad en el conocimiento posterga al individuo. Aquí intervienen los medios de comunicación para intentar desentrañar esa trama. Difícil tarea. Un medio que pretenda ser medio de prensa está obligado a conjugar la formación y la información. Y con la pluralidad más acentuada posible llegar al ciudadano para que este encuentre en ese medio un verdadero debate de ideas sobre la mayor amplitud temática, entonces desde su capacidad comparativa saber incidir en una democracia. En su libro El Fin del Trabajo, Jeremy Rifkin sostiene "la información y las comunicaciones, materias primas de la nueva economía global de alta tecnología, están más allá de cualquier limite físico. Invaden todo tipo de espacios físicos, cruzan las líneas políticas y penetran en los estratos más profundo de la vida nacional", negar el ingreso de valores a través de lo sostenido por Rifkin es cegarse estúpidamente, pero aceptar "sin hacer nada" también es cegarse. TACUAREMBO 2000 desde su primer número hace nueve años asumió el desafío. O sea informar desde nuestro pueblo y formar desde nuestra gente. Exigiendo a columnistas y cronistas que sus palabras provoquen cuestionamientos y se transformen en un debate de ideas, porque creemos que las sociedades son producto del pensamiento de sus hombres y mujeres. Pensamiento y acción son los soportes originales de una identidad, que en este caso se llama Tacuarembó. (1)Giovanni Sartori –
Homo
videns Más de 1300 personas votaron en cuatro circuitos locales Elecciones universitarias
l 12 de octubre se realizaron las elecciones en la Universidad de la República (UDELAR); la que constituye la segunda en importancia numérica del país. En el orden estudiantil la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU) ganó en todos los centros de estudios, incluso en las Facultades de Agronomía y Veterinaria, tradicionales "bastiones" de la Corriente Gremial Universitaria (CGU) de afiliación blanca. La FEUU de ésta forma recupera la mayoría de los consejos estudiantiles en las 15 facultades. En total estaban convocados 173.782 universitarios (20 mil más que en 2003) de los tres órdenes que integran la institución (5.948 docentes, 84.710 egresados y 83.124 estudiantes) para elegir a sus delegados al Consejo de cada facultad, al Claustro (que luego se encarga de elegir al Decano) y a la Asamblea General del Claustro encargada de elegir un nuevo Rector al año siguiente (2006). Estas elecciones se caracterizaron a nivel general por una proliferación de listas (263 frente a 218 en la última en 2003) debido al aumento de los grupos independientes y a nuevas opciones dentro de la propia FEUU. La Corte Electoral dispuso 500 circuitos en todo el país; 393 en Montevideo y 107 en el Interior. También se implementó por primera vez el procesamiento de datos en forma electrónica y el voto epistolar para los universitarios del interior que se encontraran alejados de los circuitos. En Tacuarembó fueron 4 los circuitos habilitados para esta oportunidad; uno para la recepción de votos de estudiantes de todas las facultades (voto observado) y los otros tres restantes para los egresados de las diferentes carreras. En la movilizada jornada, el rasgo singular fue la importante cantidad de estudiantes que sufragaron en el circuito local, por el simple hecho de que "los estudiantes deberían estar estudiando" en sus respectivas facultades. Fueron un total de 300 y unos 15 no pudieron votar a pesar de la hora de prórroga otorgada tras el horario de finalización (19:30) por causa de las largas filas, perdiendo así la posibilidad de rendir exámenes en algunos períodos. Los egresados votantes fueron alrededor de 1000, y quienes más votaron fueron los de Medicina (181), Derecho (181) y Agronomía (161), 7 de Química, sólo 2 los de Humanidades, 1 de Ciencias y ninguno del Instituto Nacional de Bellas Artes. Fueron sólo cuatro los docentes que concurrieron a las urnas, pertenecientes agronomía, medicina, odontología y enfermería, respectivamente. Según la Oficina de la Corte Electoral los electores más "ordenados" resultaron los estudiantes, quizás más compenetrados en la cuestión gremial por recibir mayor información en la propia facultad, también los sicólogos y los odontólogos. Mientras que médicos, abogados y escribanos fueron los que emitieron más votos en blanco. Cabe destacar que los delegados universitarios estuvieron sólo a primera hora de la mañana en la entrega y colocación de listas. |
|
|
||