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Ámbito juvenil: entre lo rural y lo urbano
n Uruguay los jóvenes están comprendidos entre los 15 y los 29 años involucrando sus variables biológicas, sociales y sicológicas¹. Por otra parte el marketing ha generado la demanda de productos con un "espíritu joven" para generar un público específico. En cambio la madurez que experimenta una persona en su etapa juvenil se asocia a la satisfacción de necesidades básicas, el espacio y el tiempo para su privacidad, para interactuar con sus pares, a la comunicación y contención de los adultos, a las respuestas obtenidas a preguntas y/o grados de depresión y angustia en el ámbito personal, educativo y laboral. En Tacuarembó y especialmente en los lugares visitados no todos los jóvenes rurales y urbanos viven en situación de pobreza, ni tienen problemas significativos de droga, alcoholismo, embarazo adolescente, suicidio. Es necesario superar varios estereotipos juveniles para detallar los aspectos diferenciales. Antes, delinearemos lo que se entiende por rural y urbano en nuestro contexto. Nuestro departamento está territorialmente delimitado por ciudades, villas, pueblos, poblados, pasos, entre otros. En éste estudio denominamos urbano a los centros poblados considerados ciudades, villas y pueblos que tienen una estructura urbanista con calles alineadas, Juntas (departamentales y locales), Iglesia, Instituciones Educativas, espacios de recreación como plazas, parques, clubes. En cambio, lo rural está comprendido por viviendas cercanas o alejadas que no están organizadas con un diseño urbanístico y por lo tanto carecen de las estructuras antes mencionadas. Dadas las características encontradas en algunos lugares agregamos una categoría a la que denominamos semi-rural, pues si bien las viviendas están ubicadas en un contexto rural, la electrificación rural y el agua suministrada por tanques de Ose, les permite acceder a otras comodidades y vías de comunicación. Jesús Martín Barbero², define pueblo entendido como lo elemental y lo auténtico en contraposición a lo sofisticado e industrial así como lo mentiroso, falaz, complicado y artificial de las ciudades. En nuestra realidad, los pueblos no se contraponen en la calidad de su gente con las ciudades sino en las actividades que desarrollan.³ Finalizada la digresión, la barrera entre lo público y lo privado presenta diferencias entre lo rural y lo urbano. Muchos jóvenes pertenecientes al medio rural demandan espacios de recreación, plazas, clubes. Su vida cotidiana se asocia más a lo privado que a lo público. Los momentos recreativos pocas veces pasan de escuchar música en solitario, pegar posters en la pared, escribir cartas de amor y concurrir a bailes de vez en cuando, aspecto que se da con menos frecuencia en las mujeres. En cuanto a la música, es raro que éstos jóvenes escuchen música rock y sí se inclinen hacia la cumbia y el canto popular, comprensible por el contenido de sus letras y la forma de vida de sus intérpretes, el folcklore habla de las tareas de campo y la cumbia de un mundo de ilusiones que reflejan su vida cotidiana. El rock narra situaciones que suceden en las ciudades. 1
Rama, Germán W y Filgueira, Carlos - Los Jóvenes del
Uruguay. Esos desconocidos. CEPAL, Montevideo, Dic./1991 Migración estudiantil
n general en el medio rural de Tacuarembó el panorama se describe como espacio donde no hay luz eléctrica, ni agua corriente. Un lugar donde las comunicaciones y el transporte son escasos y el acceso a los centros de poder como las estructuras políticas o los medios de comunicación es casi nulo, (aunque la radio a través de avisos juega un papel importante). La fuente laboral se reduce en aquellos que no son grandes productores al trabajo zafral con pocos ingresos y poca seguridad en el empleo. A menudo oímos que el campo se está despoblando. Los jóvenes que quieren quedarse en el medio rural son los menos. Esta realidad se debe a varios factores, uno de ellos tiene que ver con la educación formal. Las escuelas rurales y los liceos adonde los jóvenes concurren contienen programas que hablan de grandes ciudades, de la informática, del mundo global, pocas son las dinámicas donde se tratan los temas rurales, las tareas del campo. Si bien existen carreras técnicas y universitarias asociadas a la agricultura y la producción en general de la tierra, no se genera una identidad con el campo en edad temprana. Esta idea asociada a que los jóvenes no quieren verse reflejados en el espejo como sus padres, padres sacrificados por mantenerse vivos en una situación socioeconómica débil. Es evidente que la asistencia de salud, la oferta cultural y educativa así como la presencia mayoritaria de hombres no permiten pensar en constituir una familia en un entorno rural. Puntualmente en el Liceo de Tambores donde concurren jóvenes de zonas rurales aledañas se generó un proyecto de huerta orgánica como instrumento de subsistencia y asignatura asociada al entorno. Sin embargo, los jóvenes que participaban no vieron en el proyecto un medio laboral y de ingreso, lo hacían por no concurrir a clases los sábados o como método de recreación. El Director de turno, en el 2003, manifestó que su experiencia puede confirmar que los proyectos diseñados por adultos y que no surge de las propuestas de los jóvenes, no tienen continuidad. Pero además se suma lo que anteriormente señalamos, la educación no entrena ni incentiva un futuro en el campo como tampoco trata temas que los jóvenes demandan, ejemplo el tema de las drogas. Al respecto existen organizaciones juveniles como la Oficina Municipal de la Juventud que instrumenta ese tipo de charlas. Sin embargo, es notable la falta de coordinación y de recursos para realizar esas charlas fuera de la ciudad de Tacuarembó. Pero además se nota una actitud conformista y expectante de las propuestas de los adultos. Sin embargo, los espacios son construidos fuera del liceo, por ejemplo, la participación en radios comunitarias u otras organizaciones donde ellos gobiernan y pueden opinar, compartir situaciones y proponer las soluciones que a ellos les conviene. No son espacios obligatorios. Otro aspecto a tener en cuenta y le sucede a los jóvenes en general es el hecho de la poca participación en organizaciones políticas o focos de discusión, frases como "dejen las decisiones importantes para nosotros los grandes", suenan a menudo y los objetivos y demandas de los jóvenes no siempre son escuchadas. El informe "Jóvenes Rurales y desarrollo en América Latina"¹ considera: "la emigración empieza a ser un problema serio sólo cuando asoma como un peligro real el abandono de fincas económicamente viables, o cuando comunidades enteras puedan desaparecer del mapa, por falta de una "masa crítica" de jóvenes suficiente para reproducir los hogares, las empresas productivas y el tejido social local." Para que eso no suceda es necesario que los jóvenes se capaciten en el lugar y encuentren oportunidades laborales acorde con sus capacidades. Pero por otra parte, así como se tiene derecho a quedarse en el campo también se tiene derecho a emigrar a las ciudades. Lo que no debe suceder es que no se tenga alternativa y que emigrar sea la única salida. 1 Juventud Rural y desarrollo en América Latina: estereotipos y realidades. Cinterfor, CEPAL, Santiago de Chile, 2000 |
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