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OBITUARIO 
Norberto Bernachín          

 

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on el fallecimiento de Norberto Bernachín (*), nuestro departamento y ciudad de Tacuarembó, ha perdido uno sus grandes propulsores. Su experiencia gubernativa fue en su ciudad natal, Paso de los Toros, designado interventor, actuó con solvencia y mostró su pasión constructora. Pero el destino le deparó un grande e inesperado desafío, al fallecer el reelecto intendente Pedro Ma. Chiesa. En su calidad de primer suplente debe hacerse cargo de la Intendencia Municipal de Tacuarembó.
   Duros y difíciles eran los tiempos en los que debió asumir la Intendencia. Sustituyó al carismático Don Pedro, no tuvo buenos vientos, se trataba de un aliado y no de un integrante de la Agrupación de Chiesa, por lo que debió sortear turbulencias políticas y asumir sin mayores apoyos, en momentos en que continuaban los años de fuego, y se gestaba el Golpe de Estado.
   Producido el Golpe, opta por mantenerse en su cargo legitimado por la elección de 1971. En su momento muchos desde un principismo extremo, criticaban esta actitud y consideraban que se debía renunciar. Al mantenerse en el cargo no se cedían espacios a una total militarización de las instituciones civiles, por la que pugnaron algunos militares. Pensamos que ello fue la mejor opción mientras no se hiciera imposible el ejercicio del cargo, el futuro historiador pondrá las cosas en su lugar, no fue fácil el gobernar en lo que se podía y administrar en tales circunstancias, pero si resultó mejor para muchos individual y colectivamente. Bernachín en principio no contó con mayores apoyos de parte de los civiles que colaboraron abierta y oficialmente con el Golpe de Estado. Con habilidad, supo sortear tales oposiciones y acreditarse mediante obras, frente a todos.
   No se limitó a lo edilicio, pero en este aspecto, nos dejó importantes obras, como las entradas de doble vía y hormigonadas de Victorino Pereira y Pablo Ríos; la remodelación del Parque Rodó; la adquisición del Balneario Iporá y construcción del Lago de la Juventud, obras esta última que demandó gran esfuerzo económico dados los altísimos precios de los combustibles. Consciente de la gran importancia económica de la Ruta 59 para nuestro departamento, le dedicó preferencial atención, haciendo importantes avances de obras.
   No sólo fue un Intendente de avenidas y plazas, sino de apoyo a diversas cooperativas, además de estar siempre atento a todos los aspectos productivos, por ello primero continuó lo que apenas había comenzado Pedro Chiesa, la tecnificación de las granjas municipales, y la puesta operativa y rentable de la fábrica Tiosa. Contrató ingenieros agrónomos y consultorías cooperativas, creó el Departamento de Fomento y Tecnificación Agropecuaria, la fábrica pudo producir aceite a valores competitivos generando en sus mejores momentos más de 50 puestos de trabajo. Comenzó el apoyo a los pequeños productores de los alrededores de Tacuarembó y a otras zonas del departamento. Procuró que se establecieran otras producciones agrarias, como alternativas en un departamento que, sí bien tiene grandes propiedades rurales, cuenta también con importante número de pequeños propietarios, que subsisten en otras actividades y tienen su predio como complemento productivo y algunos casos solo como sede de su habitación. Se adelantó a los organismos nacionales en materia de sanidad agraria, contando con apoyo legal explícito en la Ley Orgánica Municipal, sin preocuparse de los malestares de quienes por omisos quedaban al descubierto.
   A su pesar debió dar cumplimiento al Decreto Ley 14.248 y Decreto 352/978 (las famosas letras A y B y los sin letra), trabajé a sus órdenes, por tanto puedo dar fe de ello y de su actitud de trabajar con quienes servían, sin importarles banderías. También puedo dar fe de su amplitud de miras para tecnificar la administración y procurar lo mejor para este Departamento; para asumir frente al centralismo montevideano firmes actitudes, cuando teníamos disposiciones legales que nos amparaban, todo ello en un marco donde se podía sufrir la "destitución" sin fundamento ni motivo.
   En su pasaje por la Jefatura de Policía, volvió el constructor, y legó un parque de vacaciones para la Institución y varios edificios. Vaya si ha sido grande la pérdida que sufrió nuestra sociedad, que el permanente recuerdo agradecido a Norberto Bernachín, sirva para la emulación de quienes ocupen cargos que supo ejercer con dignidad, grandeza y trabajo fecundo.

Dr. Eduardo González Olalde

(*) Norberto Bernachín Emparanza, falleció en la ciudad de Tacuarembó, el 3 de agosto de 2004.

Nilo Acuña         

 

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 fines de agosto falleció uno de los grandes del fútbol departamental y nacional, y con destaque en el escenario internacional, Nilo Acuña. Sobre la trayectoria de este "isabelino por adopción" el semanario La Tribuna de Paso de los Toros, escribió: Nilo, se destacó en su vida deportiva como puntero, corriendo y conquistando goles a velocidad de vértigo por la punta derecha. Nació en Valle Edén el 26 de setiembre de 1943. Comenzó su carrera futbolística en el Club Atlético Ámsterdam; luego integró el equipo que obtuvo el campeonato de la Liga en 1959 y el vicecam-peonato en 1960. Desde 1961 a 1965 actuó en el Club Oriental de Fútbol. Desde 1959 a 1965 integró el seleccionado de Tacuarembó y el de OFI que concurrió al sudamericano de Bahía Blanca. A partir de 1965 actuó en Liverpool de Montevideo, y fue campeón de la división B en 1966. En 1967 fue transferido al Club A. Peñarol con el que obtuvo en dos oportunidades el título de campeón uruguayo primero, y luego el lauro de campeón de la Recopa. De 1973 a 1975 jugó con el Monterrey y en 1976 regresó al conjunto aurinegro. Vistió en cinco oportunidades la casaca celeste de la selección uruguaya.

   Últimamente, Nilo integraba el equipo técnico de la selección nacional dirigida por Jorge Fossatti. Sus restos fueron sepultados en el cementerio de Paso de los Toros, a donde concurrieron numerosos amigos a despedirlo.


 
Osmar Silva          

 

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alleció, casi en silencio, Osmar Silva. Fue en invierno, cuando nos tranquilizamos un poco, cuando ya terminamos la cosecha y aún no comenzamos la nueva siembra, como para no molestar. Dentro de los arroceros era, anónimamente y como tantos, un "productor medianero no propietario de tierras". Nunca tuvo la oportunidad de establecerse. Fue el típico arrocero transhumante, con sus herramientas a cuestas de un lado para otro.

   Lo conocí en Tranqueras de Rivera, cuna inagotable de arroceros. No aparecía en diarios ni revistas. De ser posible, siempre en la chacra, arreglando, luchando. Al pueblo iba por necesidad, por familia o por burocracia. Apoyó siempre incondicionalmente a la ACA, acompañando y dando humildemente sus opiniones. Era de los de antes, de los que yo defino como productores artesanales.

   Deja una familia que seguramente seguirá sus pasos. Hasta pronto, Osmar.

Ing. Agr. Jaime Raúl Pieri
(Revista arroz / Nº39)

N. de R. Osmar Silva da Rosa, falleció el 30 de julio de 2004.


 
Hugo Moreira          


Silencio (triste) en el éter

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esó de hablar una voz de la comunicación tacuaremboense. Hay un vacío en el éter y un tremendo dolor en la colectividad periodística. Hugo Moreira optó por acallar su expresión. "Se murió el alma de Radio Tacuarembó", dijo un colega de Radio Zorrilla.

   Desde hace más de veinte años su voz estaba en la emisora de la calle Ituzaingó, conocía todos los secretos de la misma: técnico operador, informativista, programador, cronista deportivo en todas las disciplinas, en el móvil… en definitiva, un hombre de radio.

   Humilde, con su sonrisa, "el negro Moreira" siempre estaba pronto para dar una mano, con la sencillez de las buenas personas, de aquellos que la gente los siente como algo propio, de aquellos que los vecinos guardan en su corazón. Es muy difícil delinear el valor de un amigo, el reconocimiento de su tarea lo marca su ausencia. Cuando se escriba la historia de los medios locales, sin duda, su figura estará en el capítulo de los grandes del micrófono.

   A los 52 años de edad, el 23 de setiembre pasado falleció en la ciudad de Tacuarembó Hugo César Moreira Moreira.