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Aseguran que el caso Víctor Hugo Olivera no se archivó

Ni la justicia ni la policía
logran dar con el asesino


Muros que claman por una respuesta

Tanto desde el Ministerio del Interior como de la Suprema Corte de Justicia, se asegura que el expediente presumarial referente al homicidio de Víctor Hugo Olivera nunca fue archivado, y que se continúa con las investigaciones en busca del o los responsables del crimen ocurrido en el año 1999, aunque reconocen que "hasta el momento han resultado infructuosas las investigaciones".

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l crimen del joven tacuaremboense conmocionó a la sociedad, por su crueldad primero, y luego por el halo de misterio y rumores que rodearon el triste hecho que enluteció a una humilde familia de Tacuarembó. Desde aquel momento a la fecha, mucho se ha dicho al respecto y se han tejido innumerables tramas –despreciables e incalificables muchas– sobre el móvil o las razones del asesinato; la policía y la justicia aseguran que han realizado las diligencias necesarias, pero sus investigaciones no han podido llegar a ninguna conclusión que aporte pistas sobre el autor o los autores de tan misterioso crimen.

   El tema siempre se ha mantenido latente en la consideración pública, en gran parte por la inclaudicable búsqueda de respuestas por parte de la familia del joven asesinado, en sus periódicas intervenciones en radios locales, y también por carteles pintados sobre muros o pegados en paredes reclamando por justicia. La sensación que más se trasmite en las conversaciones es que nada se hace, que "se esconden cosas", y que el caso se ha dejado en el olvido por parte de la justicia y la policía. El 14 de julio pasado la edila María Elida Grela desde una sesión de la Junta Departamental alzó su voz para reclamar también por respuestas pero por sobre todo, por alguna información oficial sobre lo actuado de modo de desvirtuar trascendidos "que tienen más de engaño que de otra cosa". Su pedido llegó hasta las autoridades nacionales, y el propio ministro del Interior intervino en el tema, así como la Suprema Corte de Justicia, que solicitó un informe al Juez Letrado Dr. Daniel Erserguer y respaldó lo actuado hasta ahora.

Las rapiñas es el delito que más ha crecido

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as rapiñas, un fenómeno que años atrás era netamente montevideano, es el delito que más ha crecido en los últimos 15 años en nuestro país, con una tasa de 175,6% y el que más ha aumentado, a su vez, en lo que va del año 2005, en un porcentaje del 22%, produciéndose 671 de ellas. Por el contrario, con respecto a los dos últimos años, han descendido los homicidios, delitos sexuales y hurtos.

   Hasta el mes de junio se han registrado 8.796 hurtos, 20 homicidios, 21 violaciones, 10 copamientos, 577 casos de violencia doméstica, 237 abigeatos y 11.815 delitos contra la propiedad. En el caso de los suicidios, en el año 2004 se consumaron 528 y hubo 1.367 tentativas. Éstas cifras fueron brindadas en conferencia de prensa realizada en el Ministerio del Interior, al presentarse el Observatorio de la Violencia y la Criminalidad en Uruguay, con la presencia del ministro, José Díaz, el subsecretario Juan Faroppa y el sociólogo Rafael Paternain, responsable del Departamento de Datos, Estadísticas y Análisis del Ministerio del Interior. También están contemplados los accidentes de tránsito que a juicio de Paternain "paradójicamente contra lo que se pudiera pensar, han tenido una evolución descendente en un período largo". En tal caso, durante el año pasado se registraron 389 accidentes fatales, 2.453 graves y 12.924 leves. En cuanto a intervenciones policiales, hubo en el 2004, 121.361 detenidos y 9.612 remitidos.

El crimen según la policía

   El homicidio de Víctor Hugo Olivera Rodríguez ocurrió en el Parque Batlle, el 12 de junio de 1999. Según informa el Dr. José Díaz, ministro del Interior en nota enviada el 12 de setiembre al presidente de la Junta Departamental de Tacuarembó, "de acuerdo al resultado pericial los disparos procedieron de un arma de fuego calibre 22 (citando tres posibles marcas). Tres disparos impactaron en el cuerpo de la víctima, uno en el oído derecho, otro en la mano derecha, con roce en la cabeza y un disparo mortal en la espalda, omóplato derecho".

   Refiere el ministro que el actual Jefe de Policía de Tacuarembó, Insp. Ppal. Licenciado Edilberto Duarte, al tomar contacto con caso, reunirse con los policías que intervinieron con la investigación del homicidio y entrevistarse con la madre del joven muerto, estableció una estrategia de trabajo donde se revisó paso a paso el procedimiento efectuado, hubo reinterrogatorios de las personas que según los familiares estarían vinculadas con la víctima, y se resolvió "mantener un criterio de reserva y confidencialidad de las actuaciones que se realizaren". Esto último –justifican– es porque la investigación está en etapa de presumario, y para evitar la difusión de las actuaciones que generarían "los consiguientes inconvenientes para las diligencias posteriores".

   Dice el ministro Díaz que en esta nueva etapa de las investigaciones se indagó a un recluso que estaba procesado por un delito de homicidio y a un comerciante de plaza, pero de las diligencias practicadas no se obtuvieron nuevos datos que permitieran reorientar las investigaciones.

   En la investigación participan las Direcciones de Seguridad e Investigaciones de la Seccional 2ª y la Dirección Nacional de Policía Técnica, más personal del Departamento de Homicidio de la Jefatura de Policía de Montevideo. En Balística de la Policía Técnica se encuentran los tres proyectiles extraídos del cuerpo de la víctima, a efectos de confrontarlos con armas sospechosas, habiéndose periciado a la fecha más de 50 armas.

   Detalla el Ministerio del Interior que a partir del 2003 toma intervención en el caso el Crio. Insp. Roberto de los Santos, perito en Criminalística y se forma un equipo multidisciplinario "con metodología de trabajo científica y empleando los medios más capacitados del país, sin escatimar en gastos o recursos a efectos de lograr esclarecer el homicidio investigado". Incluso el expediente del caso, de casi 800 folios con más de 100 interrogatorios, fue sometido a pericias por parte de dos psicólogos, que lo analizaron realizando una "autopsia psicológica", para establecer un perfil/es del lugar del crimen, perfil sicológico e interrogantes y sugerencias, además de un resumen de datos significativos y relevantes de las declaraciones en autos. Además la Dirección Nacional de Prevención Social del Delito coordina la realización de test psicofisiológico por parte de expertos rusos. En tal sentido, cuatro personas sospechosas fueron trasladas a Montevideo y sometidas al polígrafo (conocido comúnmente como "detector de mentiras"), donde si bien se obtuvo resultados técnicos no se arribó a pruebas contundentes.

   Pese a todo esto, se reconoce que "las hipótesis manejadas no se han podido probar por falta de pruebas" y que el móvil del homicidio "no es claro y se manejan supuestos en lo laboral o afectivo, que no han podido ser efectivamente comprobados".

Ley de cárceles:

En Tacuarembó van a liberar a 13 presos

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reinta y nueve han sido las libertades anticipadas ya autorizadas por la Suprema Corte de Justicia, de las que las primeras 12 salidas ya fueron concretadas el pasado jueves 29 de setiembre, quedando en libertad 6 reclusos de Montevideo y 6 en el interior del país. La segunda salida está programada para el 3 de octubre

   En Tacuarembó fueron estudiados los expedientes de varios presos, y el juez actuante decretó que serán liberados 13 reclusos a partir del próximo 13 de octubre, a razón de uno por día. Después de esta primera instancia se analizarán nuevos casos.

   La ley de humanización de cárceles autoriza la libertad a personas que hayan cumplido las dos terceras partes de la pena impuesta. Solo se podrá negar por resolución fundada "en los casos en que los signos de rehabilitación del recluso no sean manifestados" según considera explícitamente.

El crimen según la justicia

   La Suprema Corte de Justicia, por su parte y en atención a los pedidos de la Edila Grela, envió el 6 de setiembre un oficio al Juez Letrado de Primera Instancia de Tacuarembó de Primer Turno solicitando informaciones sobre las actuaciones judiciales en torno al homicidio del joven Olivera. El Dr. Daniel Erserguer Testa responde al día siguiente y especifica que "aún no se ha podido esclarecer el o los autores del delito como así tampoco los móviles que determinaron el mismo, no obstante lo cual, la Sede Penal de Tacuarembó en ningún momento archivó el expediente presumarial, sino que por el contrario continuó con la labor investigativa".

   Informa que el expediente consta de 766 fojas "siendo su última actuación en sede judicial el 10 de agosto del corriente año, debiéndose señalar enfáticamente que a lo largo de estos seis años, se han realizado diferentes investigaciones tanto por parte de la autoridad policial como judicial, que denotan una constante y coordinada preocupación al respecto". Y agrega: "Actualmente se espera la respuesta a un oficio librado por la Sede para la detención y conducción de una persona para volver a indagarla en sede judicial en cuanto a los hechos que rodean al homicidio referido". (Esta era la situación a la fecha de la nota enviada por el Dr. Erserguer, el 7 de setiembre).

   Desde la muerte de Víctor Hugo Olivera han intervenido en la investigación presumarial tres Magistrados (los Dres. Allen Denby, Carlos Aguirre y el actual) y ninguno de ellos logró aún contar con elementos de convicción suficientes para lograr la semiplena prueba necesaria para decretar un procesamiento, según refiere el Juez Erserguer.

   Resume el expediente el Magistrado, señalando que se han cumplido muy variadas actuaciones en relación a diferentes y muchas veces contradictorias pistas; con "innumerables declaraciones, varias diligencias de reconocimientos y careos, como así también diversos peritajes, sin ningún resultado esclarecedor de los hechos".

   Aclara el Juez que "cuando familiares directos de la víctima han solicitado audiencia ante la Sede, siempre se los ha recibido y escuchado como corresponde, tanto es así que en algunas ocasiones han brindado algunas posibles pistas y de inmediato se ordenó la diligencias correspondientes y siempre con conocimiento directo del Ministerio Público".

   Sostiene Erserguer, en respuesta a los cuestionamientos de inacción por parte de la justicia, que el hecho de que no se haya individualizado aún al o a los autores del crimen, "no significa bajo ningún punto de vista una omisión funcional o un desinterés en el hecho, como así tampoco una inactividad policial; en todo caso, existe una ausencia de material probatorio para obtener la semiplena prueba necesaria para un procesamiento". Y reitera que nunca se archivó el expediente presumarial.

   El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Dr. Daniel Gutiérrez, y los ministros Dres. Roberto Parga y Leslie Van Rompaey, enviaron una nota a la Junta Departamental de Tacuarembó el pasado 16 de setiembre, para comunicarle a la edila María Elida Grela que del informe del Juez actuante "no emergen irregularidades que ameriten la intervención de alguna de esta Corporación en ejercicio de la superintendencia correctiva que le compete", pues considera que pese al tiempo transcurrido "la Justicia sigue trabajando en el presumario en curso", y que la falta de individualización del criminal "no es imputable al actuar de la Sede, ni de la autoridad policial, no pudiéndose lograr hasta el presente, las probanzas necesarias para obtener la semiplena prueba requerida para decretar enjuiciamientos".

   En concreto, han pasado ya seis años de aquella fatídica noche y las investigaciones están estancadas, sin avizorar siquiera un pequeño sendero que lleve hacia el culpable (o los culpables) de la muerte del joven tacuaremboense.

   Mientras tanto, una familia sigue haciéndose preguntas; la sociedad seguirá especulando con nombres y situaciones en una peligrosa y dañina costumbre que nada contribuirá con el desenlace final; la justicia continuará con su accionar atendiendo cada vez que aparezca un indicio nuevo, y la policía interrogando y trabajando detrás de cada señal. Y Víctor Hugo, desde los carteles, desde su gente, desde el cielo, seguirá esperando, también…