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Un gigantesco agradecimiento

Ney Brum

 

S

i buscamos entender una casi insoportable carga de exigencias hacia el grupo de uruguayos competidores en Atenas ante la necesidad de triunfos, concluiremos en que un innumerable cúmulo de respuestas no conformen la ansiedad. Se ha sobredimensionado en extremo las posibilidades de nuestros representantes que asistieron a la máxima competencia deportiva conocida hasta ahora.
   Queremos ganar algo!!! A partir de una afirmación deseable en cada uruguayo como ésta, se constituye en atendible esa presión alimentada por el ansia triunfalista típica de una idiosincrasia muy fiel. Construida desde pretéritos tiempos sustentados por magnos triunfos dónde las exigencias de la competencia requerían menor esfuerzo.
   La complicidad de una burda mediocridad mediática ha cimentado una opinión pública separada de la verdadera potencialidad y posibilidad de nuestros defensores. La resultante de la participación de jóvenes deportistas en los Juegos Olímpicos advierte la verdadera situación que impera en el Uruguay, en la que los esfuerzos individuales que terminan diluyéndose en la maravillosa organización estructurada por el denominado Primer Mundo.
   La marcada ausencia de políticas genuinas de desarrollo deportivo en el marco general del Uruguay, recoge como resultado la mayor inadvertencia participativa de la reducida y digna representación celeste. Quizás el ciclismo, o los ciclistas participantes, son la rara excepción que a su vez confirma la regla de la trivialidad que domina en nuestro país.
   No creo que sola y exclusivamente los resultados favorables específicamente, justifiquen una verídica trama exitosa de gestión, ya que los verdaderos resultados se deberían medir por el triunfo de participación masiva.
   La acción deportiva debe entenderse por fuera del contexto de políticas compensatorias, originadas a partir de los propios desajustes partidarios y las "obligaciones" que ello determina.
   Encuadrar al deporte en el conjunto de acciones educativas de manera integral en la sociedad redundará en los ansiados beneficios que todos aspiramos, transformando en piezas integrantes de genuinas políticas deportivas y de acción social.
   Aunque sí en tal sentido, no se puede acotar a resultados competitivos los beneficios de una acción verdaderamente fidedigna de desarrollo deportivo.
   Si pretendemos comparaciones debemos referenciar en los mejores espejos, buscando reflejar las proyecciones que resultan beneficiosas. Somos integrantes de un mundo globalizado que posibilita el acceso casi directo a los mejores ejemplos organizativos mediante la comunicación que domina.
   Es por ahí, que creo, debe transcurrir la orientación del deporte como concepto cuantitativo y cualitativo en la evolución de la sociedad.
   En todo esto surgen interrogantes relacionadas, por ejemplo: ¿Hasta dónde llegarán los límites del hombre (y mujeres) en las marcas mundiales?
   Cuánto de tecnología, cuánto de preparación, cuánto de inversión económica requiere un/a deportista.
   En los últimos días se ha conocido que la preparación de la máxima figura de los presentes Juegos, un estadounidense absolutamente extraordinario que obtuvo ocho medallas; demandó U$S 3.500.000 en su preparación. Algo que se escapa de nuestro raciocinio mundano. Entonces, cómo no revalorizar a estos 16 compatriotas que tuvieron la superlativa satisfacción de participar en los máximos Juegos competitivos que el hombre ha sido capaz de crear. Corresponde, creo convencido, un agradecimiento gigantesco a estos deportistas que casi solos muestran pautas dignificantes para todos.

neybrum@adinet.com.uy

De Tacuarembó a Atenas 2004

Andrés Silva: "Uno se siente comprometido de actuar bien"

El tacuaremboense no quedó conforme con su rendimiento (no pudo bajar su marca), pero sostiene que "carreras son carreras y ahora hay que pensar en el futuro".

El tacuaremboense Andrés Silva (18) compitió en la prueba de los 400 metros llanos en el Estadio Olímpico de Atenas, logrando el 6º puesto con un tiempo de 46.48 segundos. Este tiempo de Silva no alcanzó para bajar su marca que está en 45.80 segundos, su homologación en la prueba significaba el cuarto lugar.

L

a periodista Adriana Laca, enviada especial a Grecia por Ultimas Noticias, dijo en nota publicada el 21 de agosto, sobre el atleta que defendía los colores de Uruguay:

   "Apenas terminó la carrera no quiso hablar con los medios. Con un gesto evidente de estar fastidiado, trató como sea de decir lo que sentía en ese momento. Lo notamos muy cansado, muy angustiado por la carrera y ese momento se lo respetamos. Cuando se bañó y se cambió, ya con la mente más fría, se acercó a todos los periodistas uruguayos y lo primero que hizo fue pedirnos disculpas. Allí fue cuando comenzamos a hablar."

   ¿Qué te pasó?

   -Les quiero pedir disculpas. No era mi intención no hablarles. Al contrario, me encanta que estén aquí porque para nosotros es un apoyo más. Lo que sucede es que hay que estar ahí para saber lo que se siente en ese momento. Yo sabía que no podía estar entre los mejores pero mi deseo era bajar la marca personal. No se pudo dar pero estoy muy contento con estar acá, con vivir esto en un estadio lleno que alienta sin parar.

   ¿Qué sensación tenés de la carrera?

   -Pienso que hice el primer parcial, el de los doscientos, bastante lento. Salimos a correr con un ritmo como para el de 800 metros. Pero bueno, estamos muy contentos, no te puedo decir más nada porque estoy emocionado. Al final estaba enojado por el tiempo. No me cansé como le pareció a todos. Al contrario, terminé bien, entero. La cuestión era la de bajar la marca en los primeros Juegos Olímpicos y no se me dio. Ahora vamos a pensar en otros eventos, en el Panamericano, Sudamericano.

   ¿Sentiste la presión de tus primeros Juegos?

   -Presión no. Tal vez uno se siente comprometido de actuar bien porque en Uruguay están pendientes de vos, porque te ponés como meta tratar de hacer las cosas bien. Presionado no porque uno estando ahí adentro se concentra y solo piensa en su carrera.

   ¿Fue un error táctico?

   -Puede ser. Cometí el error de haber salido muy lento los primeros metros, pero esas cosas pasan. Carreras son carreras y hay que pensar en el futuro ahora.