|
|

Niños
de la Escuela Rural Nº 48 de Sauce Solo
|
|
|
Una
mirada hacia la Escuela Rural |
Por conocer profundamente
el medio rural, en principio por mi propio origen familiar,
y después de muchos años de Inspector en el medio con el
más absoluto espíritu constructivo y la intención de
sumar esfuerzos, es que me permito hacer las reflexiones que
siguen, a sabiendas de que son también el sentir de muchos
docentes del departamento.
s quizás, y sin quizás,
la escuela rural, la que hoy se encuentra en un contexto
sociocultural más desfavorecido, crítico, más que
crítico. Muestra una población disminuida, envejecida, con
apremios económicos, deficiencias nutritivas, de salud, y
de acceso a la comunicación y a los avances tecnológico–científicos.
Elevado
número de escuelas unidocentes (62% de las escuelas rurales
del departamento), 21% de escuelas con menos de 10 niños,
locales con problemas de infraestructura e implementación,
servicio eléctricos y de agua potable inadecuados, lo que
–sumado a maestros deseosos de trabajo pero con poca
experiencia, reducido equipamiento didáctico para enfrentar
la pluriclase, las necesidades educativas especiales del
niño rural– hace afirmar que la labor se desarrolla en
una situación de alto
riesgo – con alto costos.
Es por eso
que, a pesar de los esfuerzos, pienso que la escuela rural
tiene serias dificultades para dar respuesta a las demandas
educativas del niño y las familias, que se evidencian en:
- niños con
restringida apropiación y uso del conocimiento;
|
- dificultoso
acceso a las nuevas tecnologías;
|
- inapropiada
formación ciudadana en lo que tiene que ver con
las construcción de valores y la participación
responsable;
|
- familias que
envían a sus hijos a la escuela pero saben de la
posterior falta de oportunidades, lo que genera
bajas expectativas en los aprendizajes; aspectos
que resienten la competencia técnica, y el valor
instrumental y formativo de la educación.
|
Las preguntas
son las de siempre. ¿A qué se debe esta situación?
¿Cómo podemos modificarla? ¿Qué estrategias utilizar?...
Sostenemos que ningún cambio es posible si no está
comprendido en un enfoque de Políticas Sociales, acorde al
Programa Nacional, promoviendo redes consistentes y
diferenciadas, concretando esa tan mencionada atención a
la diversidad. En la construcción de estructuras
institucionales con capacidad de cambio de sus integrantes,
con pautas de trabajo inspirada en criterios actualizados,
unificadores, con colectivos escolares profesionalmente
formados, críticos – afectivos – creativos, con visión
clara de la especificad de la escuela, concientes de que se
deben centrar las acciones en los aprendizajes de los
niños, en el avance y uso del conocimiento, en la
formación ciudadana, en la construcción de sólidos
valores acordes al sistema político actual y sensibles a la
naturaleza humana. Alfabetizar y no es una mera transmisión
de conocimientos. Requiere, pues, la atención integrada de
los valores instrumentales, sociales y formativos, como un
todo. Los docentes, inagotable capital humano que posee el
CEP, además de nobles intenciones, de permanentes esfuerzos
y de la abnegada vocación de servicio, necesitan apoyos
para una labor eficiente y eficaz.
- Capacitación y
actualización específica, contextualizada y focalizada.
|
- Apoyo tecnológico–científico.
|
- Trabajo colaborativo
entre docentes y con técnicos.
|
- Orientación técnica
para el trabajo con la familia rural.
|
- Creatividad para
flexibilizar las estructuras escolares y el currículo.
|
- Percepción de que las
estrategias válidas se producen desde y con el colectivo
escolar, en una comprensión de la misión de la escuela, y
con una urgente redefinición de roles y funciones.
|
Agustín
Ferreiro sostenía que los verdaderos cambios educativos
requieren la atención a las necesidades sociales, la
organización escolar debe ser adecuada y equilibrar lo institucional,
lo curricular, lo profesional, lo social.
Así, entiendo que solo nos aproximaremos a lo deseado,
efectivizando análisis compartidos, reflexiones conjuntas,
revisión de prácticas de enseñanza, discusión de la
visión y misión de la Escuela Rural. En el compromiso
compartido, en la búsqueda de propuestas ajustadas,
ofreciendo respuestas diferentes a contextos diferentes para
brindar igualdad de oportunidades. Para nada esto significa
que condicionemos el servicio educativo al medio, entendemos
que se debe educar en un contexto global – planetario,
pero los puntos de partida deben ser identificados, y de
ahí comenzar la intervención.
Si, está
claro: la escuela
rural ha sido la gran olvidada; debe ser atendida en sus
necesidades básicas, siempre con el convencimiento de que
las acciones efectivas son las que se ofrecen desde los
colectivos escolares, asumiendo los compromisos,
reflexionando permanentemente, actuando con optimismo y con
la seguridad de que en el trabajo conjunto escuela –
comunidad es donde se deben dar los cambios necesarios,
renovadores y esperados por y para una población descreída
de las posibilidades de crecimiento. El desafío queda
planteado, es impostergable encontrar los mecanismos,
instrumentar los procedimientos y delinearlos, ¿cómo?...
|
(*) Maestro.
Inspector de Zona de Tacuarembó
Publicado en QUEHACER EDUCATIVO – Nº 70 |
|